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El regulador británico pide a Bruselas que no aprueba la venta de la filial de Telefónica O2 a Hutchison

Ofcom cree que lastraría la competencia en el país y provocaría subidas de precios
La consejera delegada del regulador de telecomunicaciones británico Ofcom, Sharon White, ha pedido a Bruselas que rechace la venta de la filial de Telefónica O2 al grupo Hutchison, propietario de Three, al considerar que es una amenaza para la competencia en el país y provocaría subidas de precios.
En un artículo en 'Financial Times', White muestra su preocupación por el hecho de que el más pequeño de los cuatro operadores de telefonía móvil (Three) de Reino Unido quiera convertirse en el más grande con la compra de su rival O2, creando un grupo que controlaría cuatro de cada diez líneas.
En este sentido, informa de que ya ha trasladado sus preocupaciones a la Comisión Europea (CE), que está revisando las propuestas de Three y O2 para sacar adelante su fusión, y ha subrayado en particular varios aspectos que justifican su opinión de que el mercado británico necesita competencia y no consolidación.
En particular, White asegura que la fusión podría generar mayores precios para consumidores y empresas, ya que hasta la fecha Three ha actuado a menudo como un operador "disruptivo", desafiando con éxito a los actores habituales del mercado con innovación y bajos precios.
En este sentido, subraya que los precios medios en los país con cuatro operadores y un actor "disruptivo" son alrededor de un 10% o 20% inferiores a los de aquellos en los que sólo existen tres. Además, en Austria los precios han subido un 15% de media desde que se produjo la consolidación a tres empresas.
Asimismo, cree que este acuerdo podría generar problemas en las redes, ya que hasta ahora Three y EE han combinado sus redes y antenas, algo que también han hecho O2 y Vodafone. En su opinión, este acuerdo funciona bien, ya que las cuatro empresas son aún "eficaces competidores minoristas", y se vería amenazado por la fusión.
En tercer lugar, cree que la combinación de ambas empresas rompería el equilibrio que existe entre los operadores y los comercios minoristas independientes que venden servicios de telefonía y ayudan a limitar los precios de los dispositivos y las facturas.
COMPETENCIAS FRENTE A CONSOLIDACIÓN.
Por otro lado, White añade que esta consolidación de cuatro a tres operadores ya se ha producido en otros países como Austria, Irlanda y Alemania, con el argumento de que impulsará los ingresos, mejorará la eficiencia y les permitirá aumentar las inversiones.
Sin embargo, afirma que Reino Unido no es un mercado "deteriorado", como reflejan los ingresos de 15.000 millones de libras generados por las operadoras o los miles de millones empleados para desplegar el 4G al mismo tiempo que mantienen márgenes de flujo de caja superiores al 12%. "La competencia, no la consolidación, es lo que ha impulsado la inversión", incide.
Sobre la posibilidad de crear un nuevo operador, cree que podría ser una respuesta para mantener la calidad de la señal que ahora sólo pueden garantizar estos cuatro operadores, pero que advierte de que esto "llevaría tiempo y requeriría una considerable inversión".
"Aunque la fusión está en revisión, Ofcom seguirá trabajando para promover una rivalidad sana entre operadores. Queremos que los consumidores y las empresas británicas disfrutar de precios justos y productos de vanguardia en los próximos años. Para ellos, necesitamos una fuerte competencia", concluye White.