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La solvencia de las entidades de crédito mejoró el 6,6 por ciento en 2008

El ratio de solvencia de las entidades de crédito se situó en 2008 en el 11,3 por ciento, el 6,6 por ciento más que un año antes. En la imagen, fachada del Banco de España en Madrid. EFE/Archivotelecinco.es
El ratio de solvencia de las entidades de crédito se situó en 2008 en el 11,3 por ciento, el 6,6 por ciento más que un año antes, según la Memoria de Supervisión Bancaria correspondiente a 2008 publicada hoy por el Banco de España.
La entidad explica que su actividad supervisora se ha intensificado para adaptarse a los cambios regulatorios de los últimos años, en ámbitos como las normas de información financiera y la nueva normativa sobre recursos propios mínimos de las entidades.
Por lo que respecta al aumento de la ratio de solvencia, La Memoria explica que se debió al aumento de los recursos propios computables y a un leve descenso en los requerimientos de recursos propios, que han permitido un superávit de 68 millones de euros, cifra que supone un máximo histórico.
También mejoró en 2008 la calidad del capital de las entidades, si bien lo hizo en menor medida que un año antes, debido al "desfavorable contexto económico".
En cuanto a los recursos propios básicos, en 2008 aquellos de mayor calidad -capital y reservas- se incrementaron al mismo ritmo que un año antes, de modo que su peso sobre el total se elevó hasta el 74,8 por ciento y el ratio de solvencia básico se situó en el 8,5 por ciento.
Por lo que respecta a los requerimientos de recursos propios, la Memoria explica que el leve descenso, del 2,2 por ciento, responde a los cambios introducidos por la normativa de control de riesgos conocida como Basilea II, que establece la cantidad de capital interno que deben poseer las entidades para cubrir sus riesgos y proteger a sus depositarios.
El Banco de España explica que los recursos propios se vieron perjudicados por el difícil entorno económico tanto nacional como internacional, que se tradujo a su vez en un significativo descenso de los resultados.
Además, las minusvalías registradas en las carteras de activos disponibles para la venta perjudicaron las posibilidades de crecimiento de estos recursos.