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Un tribunal de Apelación apoya la venta de Chrysler a Fiat

Con su venta, Chrysler podría salir de la situación de bancarrota y crearía junto a Fiat un nuevo grupo automovilístico que también se llamaría Chrysler. EFE/Archivotelecinco.es
El Tribunal Federal de Apelación de Nueva York apoyó hoy la autorización judicial concedida a Chrysler para que el grupo automovilístico venda la mayor parte de sus activos a un grupo liderado por la italiana Fiat.
Esa corte confirmó la autorización del Tribunal de Bancarrotas de Nueva York, aunque bloqueó la venta hasta el próximo lunes a la espera de que el Tribunal Supremo de Estados Unidos confirme si atenderá la apelación de los fondos de inversión que se oponen a la operación.
Con esa venta, el fabricante estadounidense podría salir de la bancarrota en la que se declaró el pasado 30 de abril y crearía junto a Fiat una nueva empresa automovilística llamada Grupo Chrysler.
El Tribunal de Apelación tomó esta decisión después de escuchar los argumentos de los tres fondos de inversión de Indiana (Estados Unidos) que se oponen a la operación.
Esos fondos representan los intereses de profesores y policías retirados de ese estado, entre otros, y son titulares del 1% del capital de Chrysler.
Alegan que la venta perjudica injustamente a los accionistas titulares de bonos asegurados (respaldados con activos de la empresa), en favor de quienes tienen acciones no aseguradas.
Además, consideran inconstitucional que, sin la autorización previa del Congreso, Chrysler recibiera 8.000 millones de dólares del Programa de Alivio de Activos Depreciados (TARP, por su sigla en inglés) que puso en marcha el Gobierno estadounidense.
Si la venta no se cierra antes del 15 de junio, Fiat tiene derecho a suspender la operación, de la que también está pendiente toda la producción de Chrysler, congelada hasta que se conozca el resultado.
El juez federal de bancarrotas encargado del caso, Arthur González, aprobó la venta el pasado domingo, argumentado que los fondos no tenían razón para quejarse, ya que recibirían lo que les corresponde de los 2.000 millones de dólares de fondos del TARP que se reservaron para pagar a los accionistas con bonos aseguradas.
La cantidad que se les pagará será, según el juez, muy superior a la que recibirían si Chrysler no pudiera salir de la bancarrota y hubiera que liquidarla.
"La transacción con Fiat es la única alternativa viable y la mejor opción posible ante la liquidación de la empresa", dijo González en su auto.
Sin embargo, los fondos recurrieron la decisión ante el Tribunal de Apelación del Segundo Circuito.
Ahora que este se negó a impedir la operación, esos mismos fondos decidieron recurrir ante el Tribunal Supremo de Nueva York.
Por ello, los jueces del Tribunal de Apelación decidieron posponer la autorización de la venta hasta el próximo lunes, 8 de junio, a las 16.00 hora local (20.00 GMT) a la espera de que el Tribunal Supremo se pronuncie sobre si acepta estudiar el caso.
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, aseguró el pasado lunes que la fusión con Fiat permitirá salvar "decenas de miles de puestos de trabajo" en EE.UU. y abrirá "la senda hacia una empresa más competitiva en el futuro".
Si se completa la operación, el nuevo Grupo Chrysler estará controlado en un 55% por una sociedad fiduciaria vinculada al sindicato United Auto Workers (UAW), que sin embargo, no tendrá poder de gestión, en tanto que Fiat controlará inicialmente un 20%, aunque ese porcentaje podrá crecer hasta el 35% si se logran ciertos objetivos.
Entre los accionistas minoritarios destacan el Gobierno de Estados Unidos, con un 8%, y el de Canadá, con un 2%.