Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Un empresario de Lleida, en huelga de hambre para que le paguen una deuda

Óscar Carrasco, un empresario de Lleida dedicado a las instalaciones eléctricas, ha iniciado una huelga de hambre frente a un edificio promovido por una constructora que, asegura, le debe 400.000 euros por unos trabajos que llevó a cabo en dicha obra. Esta situación le ha obligado a despedir a 16 de sus empleados.
El empresario, de 40 años y que lleva casi una semana en huelga de hambre, ha asegurado que mantendrá su protesta hasta que le paguen "o salga de aquí con los pies por delante y consiga así una pensión para mi mujer y mis hijos".
Tanto el hombre como su socio, que tienen una empresa de instalaciones eléctricas en El Vendrell (Tarragona), están imputados por el juzgado tras ser denunciados por el gerente de la empresa que los subcontrató para esa obra por haberle amenazado con una pistola para que les diera unos pagarés.
Respecto a esadenuncia que presentó contra ellos el gerente de la empresa Lucky Best Business, que lo subcontrató para realizar la instalación eléctrica del edificio de viviendas, Carrasco niega los hechos rotundidad porque "nunca en la vida" ha tenido una arma en las manos.
A raíz de esa denuncia, Carrasco y su socio pasaron a disposición de un juzgado de instrucción de Lleida, que los dejó en libertad pero los mantiene imputados en la causa, según ha explicado él mismo.
El empresario, a su vez, ha presentado una reclamación judicial de la deuda contra la constructora, pero teme que el juez no ordene el pago de la deuda "hasta dentro de cuatro o cinco años". "Yo no puedo esperar tanto. Tengo una hipoteca que pagar y mi familia necesita comer. Por eso me he venido a vivir con mi furgoneta delante de la constructora a reclamar lo que me deben", ha explicado Carrasco.
Debido a los impagos que acumula su empresa por parte de varias constructoras, que asegura ascienden a más de 500.000 euros, Carrasco ha tenido que despedir a los 16 trabajadores que llegó a tener en los tiempos de bonanza. "Ahora sólo estamos mi socio y yo y el mes que viene ya no tenemos ni para pagar los autónomos", ha añadido.
MV