Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

La esperanza africana

Superar los octavos de final. Esa es la meta que tiene Nigeria en este Campeonato del Mundo. Nunca las Super Aguilas han llegado tan lejos. Lars Lagerback, el entrenador sueco que dirigió a la selección de su país en los Mundiales 2002 y 2006, es el hombre escogido para cumplir el reto.
Nigeria llega a Sudáfrica después de sufrir hasta el último instante en la fase de clasificación. En un partido épico, un gol del delantero del Wolfsburgo Obafemi Martins a 9 minutos de la conclusión sellaba la remontada contra Kenia (3-2). Túnez, líder del grupo hasta ese momento, se quedaba sin Mundial.
Pese a la clasificación, el técnico Shaibu Amodu fue despedido. El tercer puesto en la Copa África disputada el pasado enero en Angola supuso su certificado de defunción. En su lugar Nigeria apuesta por la experiencia de Lagerback. El nórdico de 61 años llega como salvador a un equipo falto de un sistema convincente.
Para ello cuenta con la veteranía del delantero Nwankwo Kanu. El futbolista del Portsmouth afronta a sus 34 años su último gran campeonato. Elegido futbolista africano del año en 1996 y 1999 tendrá en el centrocampista del Chelsea John Obi Mikel y los hermanos Kalu Uche (Almeria) Ikechukwu Uche (Zaragoza) los jugadores referencia.
Todo para derribar la barrera de los octavos de final. La Italia de Roberto Baggio en 1994 y la Dinamarca de los hermanos Laudrup en 1998 han marcado su techo hasta la fecha. Corea del Norte, Grecia y la Argentina de Maradona son los rivales a batir en un grupo tan incierto como apasionante.