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El fantasma de Rosa Luxemburgo vuelve a recorrer Alemania

Fotografía fechada en Berlín, en 1919, de Rosa Luxemburgo fundadora, junto con Karl Liebknecht , del Partido Comunista Alemán en 1918. EFE/Archivotelecinco.es
El fantasma de la legendaria líder comunista Rosa Luxemburgo vuelve a recorrer Alemania, a pocos días de que se cumplan 90 años de sus honras fúnebres, celebradas cinco meses después de su asesinato y de que su cuerpo se creyera perdido en las aguas del Landwehrkanal de Berlín.
"Han matado el cuerpo pero el espíritu no ha muerto", dijo durante el entierro en el cementerio de Friedrichfelde el abogado y amante de Rosa Luxemburgo, Paul Levi, en un discurso que reposó inédito durante décadas en los archivos de la Fundación Friedrich Ebert y que ha sido publicado por primera vez por el semanario "Die Zeit" en su edición de hoy.
Lo que Levi no sabía en el momento en que pronunció el discurso, y lo que hasta hace poco al parecer nadie había sospechado, es que muy probablemente el cuerpo que se enterró en aquella ocasión no era el de Rosa Luxemburgo.
La sospecha de que el cuerpo de la líder comunista no abandonó nunca la morgue del hospital universitario de La Charité ha sido juntamente lo que ha llevado a "Die Zeit" a buscar y publicar el discurso de Levi.
La publicación del discurso ocurre días después de que el director del departamento de patología de La Charité, Michael Tsokos, y la revista "Der Spiegel" lanzará al mundo la hipótesis de que un cadáver momificado -sin cabeza, sin manos y sin pies- que se encuentra desde hace décadas en el depósito del hospital es el cadáver de Rosa Luxemburgo.
Al parecer, los rumores acerca de que la muerta descabezada de La Charité era Rosa Luxemburgo circulaban desde hace mucho en el departamento de patología.
Tsokos se enteró de esos rumores al encontrar el cadáver momificado en 2007, cuando estaba preparando una exposición sobre la historia de la medicina forense, y entonces decidió revisar los informes de la autopsia del cadáver que se enterró en 1919 como si fuese el de Rosa Luxemburgo.
La lectura del informe convenció a Tsokos de que el cadáver en cuestión no podía haber sido el de Rosa Luxemburgo. Se sabe que la líder comunista fue primero golpeada por los soldados que la mataron con las culetas de sus fusiles y que luego recibió un disparo en la cabeza pero los patólogos no lograron encontrar huellas de esto en el cadáver.
Además, por una luxación congénita de cadera, Rosa Luxemburgo tenía una pierna más larga que la otra, particularidad que no se encontró en el cadáver que posteriormente fue enterrado.
El cadáver encontrado en La Charité, en cambio, pertenecía a una mujer que tenía una pierna más larga que la otra.
"Eso es algo que se puede reconstruir, pese a que faltan los pies", explicó Tsokos en declaraciones que publica hoy "Die Zeit".
La claridad definitiva, según Tsokos, sólo la traerá un examen de ADN de la muerta de La Charité pero para ello falta, al menos de momento, material genético de Rosa Luxemburgo para poder hacer la comparación.
El historiador Jörn Schütrumpf, especialista en la vida de Rosa Luxemburgo, ha explicado que ni él ni sus colegas habían considerado la posibilidad de que el cadáver enterrado en 1919 no fuera el de Rosa Luxemburgo.
Eso explica que las fuentes que hubieran podido fortalecer una sospecha semejante hubieran pasado desapercibidas, aunque no eran de difícil consulta.
Ni siquiera, según Schütrumpf, era necesario consultar el informe de la autopsia.
"Una mirada a la foto del cadáver que se sacó del Landwehrkanal el 31 de mayo de 1919 le deja claro a cualquiera que haya visto una foto de Rosa Luxemburgo que no puede ser su cadáver", dice Schütrumpf en declaraciones a "Die Zeit".
"El cadáver que se encontró tenía el pecho casi plano, lo que verdaderamente no ocurría con Rosa Luxemburgo", agregó.
El mismo historiador se excusa de no haber visto eso por no haberse ocupado nunca del cadáver del Landwehrkanal sino sólo de lo que Rosa Luxemburgo hizo y pensó durante su vida.
Exhumar el cadáver que se enterró en 1919 en Friedrichfelde es imposible. La tumba fue profanada durante la época nazi y luego, cuando las autoridades de la extinta República Democrática Alemana (RDA) quisieron recuperar los restos no pudieron encontrarlos.
El mausoleo, que ha sido meta de peregrinación de la izquierda alemana, está vacío.