Kimi Raikkonen comenzó su relación con el motor a los diez años a los mandos de un Kart. Participó en la Fórmula Ford Euro Cup y en la Fórmula Renault donde sus lecciones de pilotaje llegaron a los ojos de Peter Sauber. La escudería decidió ficharlo para la temporada 2001 tras aprobar con nota dos exámenes en Barcelona y Jerez.
En su temporada debut llevó a Sauber a firmar la mejor temporada de su historia. Fianlizó el campeonato en 10º posición. Su actuación no paso desapercibida y McLaren le eligió en 2001 como el sustituto del bicampeón Mika Hakkinen. Disputó con las 'flechas plateadas' cinco temporadas rozando el Campeonato en dos ocasiones (2003 y 2005).
En 2007 Ferrari le llama para sustituir a otro campeón del mundo, Michael Schumacher. En su primera temporada en la escudería italiana, el 'hombre de hielo' alzó su primer campeonato en un apretado campeonato que McLaren (con Lewis Hamilton) no supo ganar. En 2008 estaba llamado a ser la referencia en la parrila de la Fórmula 1, pero para sorpresa de todos, firmó uno de los peores años que se le recuerdan.
A partir del Gran Premio de España, donde consiguió su última victoria, se diluyó. Como si hubiera renunciado a luchar por defender el título. Como si pasara de todo, una vez más. Fue superado claramente por Massa, tanto en la parrilla como en la jerarquía dentro del equipo. Este pasotismo le costó numerosas críticas durante toda la temporada y su futuro en Ferrari ha sido puesto en duda en muchas ocasiones. A medida que salían voces anunciando su despido de la escudería italiana, o su retirada, aumentaban los rumores de la llegada de Alonso a Maranello.
Finalmente, Montezemolo le dio un voto de confianza ampliando su contrato hasta 2011 y Raikkonen quiere volver a ser el de 2007. 'Iceman' quiere demostrar que su título no fue casualidad. Que no lo consiguió por la lucha interna que se estableció en el eterno rival, McLaren. No lo tendrá nada fácil. Y eso le gusta.
















