Robert Kubica empezó su carrera en el karting en 1995 antes de pasar a los monoplazas en 2001 en el Eurocup Formula Renault italiana y en 2003 compitió en la Euroseries de Fórmula 3. No fue hasta que pasó a las Word Series by Renault en 2005 cuando Kubica empezó a hacerse un nombre por sí mismo.
Con victorias en Zolder, Bilbao y Oschersleben (dos veces), se hizo con el título. Además, Kubica también consiguió el segundo puesto en Macao y probó con Renault a final de temporada.
BMW Sauber no perdió tiempo en contratar a Kubica como piloto de pruebas y una vez Jacques Villeneuve abandonó la escudería alemana mediada la temporada 2006, Kubica se hizo con su asiento como titular junto a Nick Heidfeld.
Su debut llegó en Hungría, donde Kubica se estrenó con un excelente octavo puesto y sumando su primer punto. Después lo perdería al ser excluido porque su coche no llegaba al peso mínimo exigido, pero Kubica ya dejó sus credenciales en su primera carrera de F1. En el GP de Italia, Kubica confirmaba estas buenas sensaciones al terminar tercero y subir al podio. El polaco también estuvo a punto de repetir podio en China, pero una arriesgada apuesta al montar neumáticos de seco demasiado pronto lo impidió.
2007 fue la temporada de su consagración como uno de los pilotos más importantes de la parrilla, aunque la mala suerte en algunas carreras (Su accidente en Canadá se recuerda como uno de los más espectaculares de los últimos años) hicieron que no pasara de la sexta posición en la clasificación general. Pese a todo, en BMW confían plenamente en sus capacidades y en agosto confirman su presencia en el equipo para la siguiente temporada.
Kubica comienza como una bala y se confirma pronto como candidato al título. El parón en la evolución del F1.08 a mitad de temporada no le deja conseguir mas que la cuarta posición en un campeonato de pilotos por el que lucha hasta el final. Logra la victoria en Canadá, tres segundos puestos, en Malasia, Mónaco y Japón, y tres terceros en Bahrein, Europa e Italia.
Este año, BMW está obligada por fin a dar el salto definitivo que la coloque entre las grandes escuderías de la parrilla. Si El F1.09 responde y la escudería está a la altura, el talento de Robert Kubica hará el resto y se hablará de él como un sólido aspirante a arrebatarle el cetro a Lewis Hamilton.

















