El entusiasmo de su padre por el mundo del motor le llevó a competir en kartings desde pequeño. Y el chico demostró que tenía talento. Comenzó su trayectoria haciéndose con los campeonatos italiano y europeo de karts. En 1996 se coronó campeón de la Fórmula 3 alemana, un título que le propició el salto a la Fórmula1.
Minardi fue la encargada de acoger al italiano. Briatore volvía a confiar en el piloto, dos años después de que le diera la oportunidad en Benetton. Pero la confianza no duró demasiado. Los fallos mecánicos perjudicaron sus resultados, por lo que el italiano se incorporó a Prost para ocupar el asiento del accidentado Panis.
En 1999 logró su primer podio en el GP de Europa. La escudería Jordan puso sus ojos en el piloto italiano. Trulli fue contratado para sustituir a Damon Hill, pero sus días en el equipo estaban contados. La poca fiabilidad de su monoplaza mermó su talento al volante, por lo que en 2002, su siguiente parada en la Fórmula 1 fue Renault.
En 2003 terminó el Mundial en octava posición, con 33 puntos y un tercer puesto en el GP de Alemania. Pero su mejor año sería el 2004: Sexto en el Mundial y victoria en el GP de Mónaco. Sin embargo, el más que conocido contrato que uniría al italiano con Toyota para las dos temporadas siguientes hizo que los dos últimos grandes premios los pilotara a los mandos de un monoplaza japonés.
En 2005 parecía imparable: Tres podios en las primeras cinco carreras. Pero a lo largo de la temporada fue perdiendo gas, y tuvo que conformarse con el séptimo puesto en la general, por detrás de su compañero Ralf Schumacher. El declive del italiano continuó en 2006. Cinco retiradas y un tercio de los puntos conseguidos en las dos últimas temporadas (13) le llevaron a clasificarse decimosegundo en el campeonato.
La temporada 2007 tampoco fue buena para Trulli. Con ocho puntos en todo el campeonato y cuatro retiradas más, el ex compañero de Alonso tuvo que conformarse con la decimotercera posición.
En el pasado campeonato, el Toyota fue más competitivo, lo que el posibilitó conseguir mejores resultados. Es suficiente con decir que en las primeras cuatro carreras sumó más puntos que en todo el Mundial anterior. Es cierto que su cuarto puesto en Malasia y su nuevo podio (tercero) en Francia le situaron séptimo en el mundial de pilotos, pero los resultados dejaron de acompañarle.

Al final, tuvo que conformarse con el noveno puesto (31 puntos). Esta temporada, si la suerte le sonríe más que en 2008 y el equipo hace bien su trabajo, el italiano podría conseguir mejores resultados.
















