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De la goleada en El Madrigal a la toma del Camp Nou

El Real Madrid logró su trigésimo primer título de Liga y lo hizo gracias a triunfos de renombre en grandes plazas. La victoria en el Camp Nou -con aquel derechazo de Baptista-, la goleada al Villarreal en El Madrigal y al Valencia o rompiendo el maleficio en Getafe.
El conjunto blanco comenzó la temporada con tres victorias consecutivas y no perdió hasta la octava jornada, frente al Espanyol en Montjuic (2-1) porque los de Schuster hicieron del Santiago Bernabéu un auténtico fortín durante la primera vuelta, donde no cedieron un sólo punto.
Las derrotas ante Almería y Betis, en una Andalucía que se convirtió en maldita esta temporada (también perdió ante el Sevilla) pusieron punto y final a la euforia de Schuster, muy crecido en algún tramo de la misma.
El 'somos como Federer' de Schuster, animado por las goleadas ante Valencia (0-5), Villarreal (1-5) o Valladolid (7-0), se vino abajo como un castillo de naipes cuando el Barcelona se quedó sólo a dos puntos tras la victoria del Getafe en el Bernabéu.
Sólo una semana después del asalto del 'Geta', la Liga volvió a dar otro vuelco en su rutinario vaivén que ha protagonizado esta temporada, con la visita del Real Madrid a Huelva y la del Barþa a la capital para medirse al Atlético con dos puntos de distancia entre blancos y culés.
Desde entonces, el Bernabéu volvió a ser el fortín de comienzo de campaña a pesar de que el peor Valencia de la historia en Primera División, venciera 2-3 con un gol de Arizmendi en el tiempo de descuento.
La victoria en el fortín del Reyno de Navarra demuestra que esté Real Madrid 2007/08 ha sabido dar la cara en los campos donde se ganan las Ligas.
JWS