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El hallazgo de dos nuevos genes relacionados con el trastorno bipolar abre la puerta a mejorar el tratamiento

En el estudio, publicado recientemente en la revista 'Nature', han participado investigadores del grupo de Salud Mental del Ibima
El descubrimiento de dos nuevas variantes genéticas relacionadas con el desarrollo del trastorno bipolar permitirá identificar y conocer mejor las causas y la predisposición al riesgo de padecer esta enfermedad mental, que actualmente afecta al 1,2 por ciento de la población, abriendo así la puerta a una mejora en el tratamiento.
El hallazgo ha sido fruto de un estudio internacional de epidemiología genética en el que han participado profesionales de la Unidad de Gestión Clínica (UGC) de Salud Mental del Hospital Regional de Málaga, pertenecientes al grupo de investigación de Salud Mental del Instituto de Investigación Biomédica de Málaga (Ibima).
Se trata del estudio genético de esta patología más extenso hasta la fecha, realizado por el mayor consorcio internacional de psiquiatría genética de trastorno bipolar, en el que han participado especialistas europeos, americanos y australianos.
Así, además de los investigadores malagueños, han colaborado el Departamento de Epidemiología y Psiquiatría Genética de la Universidad de Mannheim, el Instituto de Investigación de Epidemiología Genética de Bonn (ambos en Alemania), y el Instituto de Genética de Basilea (Suiza).
Los resultados, que han sido publicados por la prestigiosa revista científica 'Nature', se han dado a conocer este martes en rueda de prensa por el subdirector médico de los hospitales Regional de Málaga y Virgen de la Victoria, Francisco Pozo; el coordinador de la investigación en España y responsable de la Unidad de Rehabilitación de Salud Mental del Hospital Regional, Fermín Mayoral; el director de la UGC de Salud Mental de este centro, Fabio Rivas; y la directora científica del Ibima, Maribel Lucena.
El estudio se ha realizado en una muestra de población de 24.025 personas residentes en Alemania, España, Francia, Canadá y Australia. En esta muestra se han analizado 2,3 millones de polimorfismos genéticos, detectándose 56 de riesgo aumentado en cinco regiones cromosómicas --tres de las cuales ya habían sido identificadas en anteriores estudios, y otras dos que lo han sido por primera vez--.
Estos dos genes nuevos están implicados en la regulación del calcio y en los sistemas de señalización y comunicación entre las neuronas, y desempeñan un papel fundamental en el desarrollo del trastorno bipolar.
MUESTRA DE LA AXARQUÍA
En el caso concreto de España, los investigadores se han centrado en la comarca malagueña de la Axarquía, donde a lo largo de los últimos 12 años han reclutado, y mantienen en seguimiento, a más de un centenar de árboles genealógicos de familias, que han sido estudiadas a lo largo de tres generaciones. Con esto, se han extraído muestras genéticas de 1.200 personas, de las que 250 han sido diagnosticadas con trastorno bipolar.
Precisamente, según ha explicado el coordinador de la investigación en España y responsable de la Unidad de Rehabilitación de Salud Mental del Hospital Regional, Fermín Mayoral, es en la Axarquía donde hay que buscar el origen de esta colaboración internacional, y de la investigación.
Así, ha relatado que la investigación arrancó en 1998, cuando una de las investigadoras del grupo alemán, que pasaba unos días de vacaciones en esta zona, se puso en contacto con la UGC de Salud Mental del Carlos Haya, tras "sentir curiosidad por la alta tasa de suicidios".
En este punto, tanto Mayoral como el director de la UGC de Salud Mental, Fabio Rivas, han señalado que "históricamente" algunas áreas de la Axarquía han registrado una tasa de depresión, en general, y de suicidios, en particular, superior a la media de otras zonas de la provincia, un porcentaje que, según han matizado, en algunos casos suponía casi el doble.
En este sentido, el doctor Rivas ha indicado que "se sabe que casi en un 20 ó 30 por ciento de personas con este diagnóstico cometen a lo largo de su vida algún intento de suicidio".
El hecho de que el trastorno bipolar sea una de las enfermedades asociadas al diagnóstico de la depresión y al suicidio, les llevó a centrarse en esta zona. "Hay ciertas condiciones que se ven en las familias con un alto grado de parentesco que hace que aparezcan más casos, porque la variabilidad genética es mucho más reducida", han precisado.
TRATAMIENTOS MÁS EFECTIVOS
La identificación de estos dos nuevos genes que, hasta ahora no estaban asociados con el riesgo de padecer trastorno bipolar, "contribuirá a conocer mejor las causas últimas de la enfermedad. Con ello los investigadores esperan que, en un futuro, se puedan desarrollar nuevos tratamientos, "más efectivos y mejor tolerados, que permitan reducir el impacto individual y social de esta enfermedad".
Esto hará posible, por otro lado, "ir hacia la medicina personalizada", ya que, según han explicado, a raíz de este hallazgo es viable realizar un análisis estadístico de la probabilidad de que una persona con este patrón genético desarrolle un trastorno bipolar.
Al respecto, la también catedrática de Farmacología de la Universidad de Málaga (UMA), Maribel Lucena, ha subrayado que esto permite "identificar nuevas dianas, y a partir de ahí se pueden modular farmacológicamente con estructuras específicas, y diseñar nuevos fármacos que puedan ir a esas dianas".
Sin embargo, los investigadores han advertido de que "todavía nos falta mucho para desarrollar terapias". "Todo esto es muy futurista, porque requiere un proceso de desarrollo importante", ha agregado Lucena.
La visión retrospectiva que ofrece esta muestra de población es uno de los puntos fuertes de la investigación, según han señalado, ya que ha hecho posible a los investigadores analizar la evolución de la enfermedad y descubrir cómo aparecen nuevos casos en sujetos en los que en un principio la enfermedad no se había manifestado, y ver qué genes comparten con otros miembros de la familia diagnosticados y sanos.
La directora científica del Ibima ha subrayado que este estudio demuestra "la fuerza y vitalidad" que tiene la investigación biomédica en Málaga, y sitúa al grupo de investigación de Salud Mental del Ibima como referente en la investigación de trastornos psiquiátricos.
"Este tipo de estudios sirva también para demostrar que no tenemos que estigmatizar a la enfermedades de salud mental, que son la cenicienta de la investigación", ha añadido Lucena.
RASGOS DEL TRASTORNO BIPOLAR
La persona con esta patología presenta, de forma alterna, periodos de depresión y de euforia. "Hay momentos en los que la persona está activada, pasa etapas de euforia, de desinhibición, pérdida del temor al peligro; y otras en las que domina la depresión, la inhibición y la idea de muerte", ha expuesto el doctor Mayoral.
Se trata de una enfermedad que puede aparecer en cualquier etapa de la vida, desde la infancia hasta edades avanzadas. Es una patología compleja cuya transmisión hereditaria se debe a la participación de múltiples genes muy extendidos entre la población.
Según ha sostenido el coordinador del estudio en España, "todos podemos estar expuestos a tener una carga genética similar", y que lo que hace que unos desarrollen la enfermedad y otros no, "es simplemente que tenemos otros genes que nos protegen".
El 80 por ciento de los casos se asocia a causas hereditarias, mientras que el 20 por ciento restante responde a causas exógenas, que, no obstante, "actúan sobre los genes, haciendo que se expresen". "Es la interacción de genes y ambiente lo que hace que esta compleja enfermedad se manifieste", ha explicado el coordinador del estudio.
Así, además de la variabilidad de genes implicados en la transmisión de la enfermedad, también influyen otros mecanismos, como las mutaciones, las variaciones del ADN y factores epigenéticos --factores ambientales que influyen en la expresión de los genes--.