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La inmunoterapia oral con alimentos alcanza ya una tasa de éxito superior al 70%

La inmunoterapia oral con alimentos alcanza ya una tasa de éxito superior al 70 por ciento, según ha informado la doctora del servicio de Alergia del Hospital Universitario Infanta Sofía de Madrid, Marta Reche, durante el transcurso del XXIX Congreso Nacional de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica.
Y es que, a su juicio, es "muy importante" saber que pueden existir "alimentos ocultos", es decir fuentes de alérgenos frente a los cuales se es alérgico y que pueden pasar inadvertidos al estar enmascarados o no contemplados en la etiqueta, sobre todo en los platos preparados.
"Una dieta exenta de algún alimento no es fácil y conlleva muchos problemas sociales, económicos, y para la propia salud, así como una disminución de la calidad de vida, siendo el problema aún más importante en el caso de personas alérgicas a más de un alimento. Afortunadamente, desde la década de los 90 se está investigando e implantando lo que se conoce como tratamiento activo para la alergia a los alimentos o inmunoterapia con alimentos", ha apostillado.
APLICAR CONCENTRACIONES CRECIENTES DE PROTEÍNAS ALERGÉNICAS
Clásicamente, la inmunoterapia consiste en aplicar concentraciones crecientes de proteínas alergénicas. De tal manera, el organismo va 'acostumbrándose' a dichas proteínas y las tolera. Así se trata de 'enseñar' a los linfocitos T a tolerar los alérgenos, antes de que activen a los linfocitos B y se produzcan anticuerpos IgE.
En este sentido, la inmunoterapia oral con alimentos o "desensibilización oral" es una terapia que consiste en "agotar al sistema inmune", en un entorno controlado, por si se producen reacciones. Concretamente, consiste en administrar cantidades progresivamente crecientes del alimento al que son alérgicos, durante varios días hasta que se logra la tolerancia. Si se presenta una reacción, ésta es tratada hasta que se logre tolerarla.
"En los protocolos de inmunoterapia con leche y huevo que solemos realizar los grupos españoles el objetivo es que los pacientes toleren al menos la cantidad de una ración normal para su edad, o sea un vaso de leche o un huevo entero. En el periodo del tratamiento en el que el paciente tolera el alimento porque lo está comiendo de forma mantenida, decimos que el paciente está desensibilizado y va a tolerar el alimento siempre que mantenga una ingestión frecuente del mismo. Sin embargo, no se sabía qué podía pasar si el paciente suspendía la ingesta del alimento", ha recalcado doctora.
Además, prosigue, el tener alergia a más de un alimento no contraindica la realización de este tipo de inmunoterapia ya que, según ha apostillado, es "muy frecuente" la asociación de alergia a la leche de vaca y alergia al huevo, y las desensibilizaciones se hacen de forma consecutiva".
De hecho, en los últimos estudios sobre inmunoterapia con alimentos ya se plantea si este tratamiento induce una tolerancia permanente al alimento o lo que es lo mismo si es curativo, independientemente de si lo está tomando constantemente o pasa un tiempo más o menos prolongado sin comerlo.
"Para investigar este objetivo se indica al paciente que realice una dieta exenta del alimento durante un tiempo y posteriormente se le expone en provocación controlada con alimento: si la provocación es negativa quiere decir que a ese paciente se le ha inducido una tolerancia permanente al alimento o curación. Los pacientes que están desensibilizados son los que no superan la prueba de provocación, pero que toleran el alimento mientras lo están ingiriendo de forma mantenida (por ejemplo un vaso de leche al día o un huevo tres veces a la semana)", ha zanjado Reche.