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ACNUR abre un nuevo campamento para refugiados sirios en Jordania que podrá acoger a 130.000 personas

ACNUR ha anunciado la apertura en Jordania del campamento para refugiados sirios de Azraq, que estará gestionado de Amán y podrá alojar a hasta 130.000 personas cuando se termine la construcción de las instalaciones.
La apertura de este nuevo campamento pretende rebajar la presión sobre Zaatari, que con más de 100.000 personas alojadas es el mayor campo de refugiados del mundo.
Las instalaciones se encuentran en un desierto situado a 100 kilómetros de la capital jordana y a 80 del campamento de Zaatari. Actualmente, Azraq alberga a 5.000 refugiados, aunque tiene capacidad para 25.000 personas, y está equipado con construcciones preparadas para resistir las condiciones climatológicas del desierto jordano, ha informado ACNUR.
Los refugiados sirios que llegan a Jordania son registrados e internados en centros en los que se encuentran alojadas varias decenas de familias. Una vez allí, se les comunica a qué campamento de refugiados van a ser trasladados.
Abú Salé es uno de los refugiados que ha sido realojado en el nuevo campamento. Este ciudadano sirio trabajaba en una granja del norte de Siria. Abandonó su hogar junto a su mujer y sus cuatro hijas cuando los combates llegaron a la localidad en la que residía. Pagó 500.000 libras sirias (2.400 euros) para poder llegar hasta la frontera jordana.
"Escuchamos que mataron a 28 personas que se dirigían a Jordania dos días antes de nuestra partida, por lo que estábamos bastante preocupados", ha declarado Salé. "En muchas ocasiones hemos tenido que salir del coche y empezar a correr para evitar que una bomba matase a mi familia", ha añadido.
"Dejamos todas nuestras pertenencias atrás. Dejar tu casa es una decisión difícil de tomar para todo el mundo", ha comentado Um Salé, mujer de Abú. "Estamos felices de estar aquí y me siento contenta de que mi familia esté a salvo", ha reconocido.
SENTIMIENTO DE COMUNIDAD
Las edificaciones del campamento se organizan en grupos de doce casetas, cada grupo con un baño propio. La intención de ACNUR es permitir a las familias y conocidos vivir juntos, lo que aporta mayor protección y sentimiento de comunidad.
Los primeros refugiados han sido trasladados a las instalaciones que ya han sido construidas en Azraq. Cuando terminen todas las obras, el campamento podrá albergar a cerca de 130.000 personas. Mientras, los empelados del campo ayudan a gestionar la llegada de nuevos refugiados, unos 600 al día. La responsable de Azraq, Bernadette Castel-Hollingsworth, ha puntualizado que la situación de estas personas deja de manifiesto la crisis humanitaria por la que pasa Siria.
"El campamento es un testimonio del continuo deterioro de la situación en Siria, pero también del continuo compromiso de las autoridades y el pueblo jordano con los refugiados", ha subrayado.
ACNUR ha asegurado que los nuevos refugiados de Azraq están felices por haber llegado a un lugar seguro. "No puedo volver a Siria y no sé qué haré en Jordania. Lo primero que voy a hacer es dormir con un techo sobre mi cabeza y sin tener que escuchar el ruido de las explosiones", ha concluido el refugiado Abú Salé.