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AI acusa a Irán de continuar condenando a muerte a menores de edad y pide reformas legales

La organización no gubernamental Amnistía Internacional (AI) ha acusado este martes a Irán de condenar a muerte a menores de edad, criticando los intentos de Teherán de quitar credibilidad a las críticas al país por estos actos.
"El informe revela la vergonzosa falta de respeto de Irán por los derechos de los niños. Irán es uno de los pocos países que sigue ejecutando a menores de edad, lo que es una violación flagrante de la prohibición del uso de la pena de muerte contra personas menores de edad en el momento en que cometieron el crimen", ha dicho el subdirector de AI para Oriente Próximo y Norte de África, Said Bumeduha.
"Pese a algunas reformas en el sistema de justicia a menores, Irán continúa por detrás del resto del mundo, manteniendo leyes que permiten que niñas de hasta nueve años de edad y niños de hasta 15 sean condenados a muerte", ha lamentado.
En los últimos años, las autoridades iraníes han resaltado los cambios introducidos al Código Penal, que permiten a los jueces cambiar la pena de muerte con un castigo alternativo, según el desarrollo mental y la madurez del joven en el momento del crimen.
Sin embargo, AI ha recalcado que estas medidas son insuficientes, teniendo en cuenta que Irán ratificó hace más de dos décadas la Convención de los Derechos del Niño, que prohíbe la ejecución de menores.
Así, ha apuntado que un total de 73 personas condenadas por crímenes cometidos cuando eran menores de edad han sido ajusticiadas en el país entre 2005 y 2015, y datos de Naciones Unidas indican que otros 160 se encuentran en el corredor de la muerte.
La ONG ha recordado además que las cifras reales podrían estar muy por encima de las recopiladas, ya que la información sobre la pena de muerte en el país es tratada con un gran secretismo.
Pese a ello, ha asegurado haber sido capaz de identificar los nombres y localización de 49 personas condenadas a muerte cuando eran menores de edad, muchos de los cuales han pasado una media de siete años en la cárcel.
"El informe presenta una imagen muy angustiosa de criminales adolescentes languideciendo en el corredor de la muerte, del robo de valiosos años de su vida, muchas veces tras ser sentenciados tras juicios injustos, incluyendo los basados en confesiones forzosas logradas a través de torturas y malos tratos", ha dicho Bumeduha.
AI ha señalado que en varias ocasiones las autoridades pospusieron en el último momento las ejecuciones, denunciando que esto supone un mayor sufrimiento a los condenados y afirmando que este tratamiento es "como mínimo cruel, inhumano y degradante".
ESCASOS CAMBIOS LEGALES
Por otra parte, la ONG ha lamentado que los cambios en el Código Penal hayan tenido escaso impacto, ya que la mayoría de los menores juzgados en los últimos años han sido declarados como "mentalmente maduros" y condenados igualmente a muerte.
"La repetición de los juicios y otras reformas fragmentarias han sido apuntados como posibles pasos adelante, pero se están revelando como procedimientos caprichosos que llevan a resultados crueles", ha dicho Bumeduha.
Así, AI ha puntualizado que, en algunos casos, los jueces han determinado la madurez del sospechoso a través de varias preguntas sencillas como si entendía que es incorrecto matar a un ser humano.
En este sentido, ha recordado el caso de Fatemé Salbehi, ejecutada en octubre de 2015 por asesinar a su marido, con el que contrajo un matrimonio forzoso a los 16 años de edad.
En la repetición del juicio, que duró pocas horas, fue condenada nuevamente a muerte tras realizarle preguntas sobre si había rezado o estudiado libros de texto religiosos.
Además, Hamid Ahmadi, Amir Amrollahi, Siavash Mahmudi, Sajad Sanjari, y Salar Shadizadi fueron condenados a muerte nuevamente tras repetirse el juicio después de que los jueces determinaran que entendían la naturaleza de su crimen y que no eran enfermos mentales.
"Los continuados defectos en el tratamiento por parte de Irán de los criminales adolescentes subraya la necesidad urgente de leyes que prohíban categóricamente el uso de la pena de muerte contra ellos", ha recalcado Bumeduha.
"La vida o muerte de un criminal adolescente no debe ser dejada al capricho de los jueces. El lugar de introducir tímidas reformas que se quedan tristemente cortas, las autoridades iraníes deben aceptar que lo que necesitan hacer es conmutar estas penas de muerte y poner fin de una vez por todas a la pena de muerte contra menores de edad", ha remachado.