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AI acusa a los huthis de bloquear la entrada de alimentos y medicinas a Taiz

La organización no gubernamental Amnistía Internacional (AI) ha acusado este martes a los rebeldes huthis de poner en peligro la vida de miles de residentes de la localidad de Taiz (sur) con su bloqueo a la entrada de alimentos y medicinas a la ciudad.
La ONG ha entrevistado a 22 residentes y trabajadores médicos que viven en la ciudad, la tercera más grande del país, y ha afirmado que la mayoría de los hospitales han cerrado debido a la falta de suministros.
"Los huthis parecen estar prohibiendo de forma deliberada la entrada de vienes, incluidos suministros médicos vitales y comida, alimentando una crisis humanitaria con consecuencias devastadoras para los residentes de Taiz", ha dicho el subdirector de AI para Oriente Próximo y Norte de África, James Lynch.
"Bloquear la ayuda humanitaria es una grave violación del Derecho Humanitario. Los residentes están atrapados en el enclave de Taiz, y privarles de sus necesidades básicas supone un castigo colectivo contra la población civil", ha añadido.
AI ha indicado que la totalidad de las rutas de entrada y salida a la ciudad están controladas por los huthis y sus aliados, y sólo el paso de Al Duhi, ubicado al oeste de la ciudad, ha estado abierto de forma intermitente.
Los residentes han relatado a la ONG que los rebeldes han detenido a civiles que han cruzado los puestos de control con fruta, verdura, carne, ropa o bombonas de butano o de oxígeno para hospitales.
Asimismo, cinco doctores entrevistados han asegurado que necesitan anestésicos, oxígeno e instrumental quirúrgico para atender a pacientes heridos durante el conflicto entre los huthis y las fuerzas leales al Gobierno reconocido internacionalmente.
Los doctores han apuntado que al menos 18 personas, entre ellas cinco niños, han muerto en los últimos meses a causa de la falta de oxígeno en los hospitales. En total, únicamente cuatro hospitales locales siguen abiertos, si bien sufren cierres esporádicos debido a la falta de material.
El Comité Médico de Taiz, un grupo local creado para hacer frente a la situación médica en la ciudad, ha asegurado que antes del conflicto se utilizaban unos 200 ó 250 bombonas de oxígeno al día, mientras que ahora estos cuatro centros comparten entre 20 y 30 bombonas al día.
CIERRE DE TIENDAS Y AUMENTO DE PRECIOS
Por otra parte, alrededor del 80 por ciento de las tiendas han cerrado y los precios de los bienes introducidos de contrabando se han disparado, provocando que los productos básicos cuesten cuatro o cinco veces más que su precio normal.
En julio, el Programa Mundial de Alimentos (PMA), Médicos Sin Fronteras (MSF) y la coalición internacional encabezada por Arabia Saudí realizaron entregas de ayuda en Taiz, si bien los residentes aseguraron que eran insuficientes.
"Todas las partes en conflicto deben garantizar la entrega de ayuda humanitaria a los civils de Taiz. Obstruir de forma deliberada estas entregas tiene consecuencias descorazonadoras para los civiles que necesitan ayuda médica urgen", ha recalcado Lynch.
"Todas las partes en conflicto tienen la obligación de garantizar que la población civil de las zonas bajo su control tiene acceso a la ayuda humanitaria. Los huthis están empeorando el ciclo de sufrimiento de los civiles y violando el Derecho Internacional al bloquear la ayuda", ha remachado.