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Abe envía una ofrenda ritual al polémico santuario de Yasukuni

El primer ministro de Japón, Shinzo Abe, ha enviado una ofrenda ritual al polémico santuario de Yasukuni, en Tokio, donde se rinde homenaje a los militares muertos durante las guerras imperialistas de la primera mitad del siglo XX, incluidos varios destacados criminales de guerra, lo que podría provocar una nueva crisis diplomática con las potencias asiáticas vecinas.
La agencia de noticias japonesa Kiodo ha indicado que Abe no visitará el santuario en persona, si bien sí ha confirmado el envío de la ofrenda ritual, apenas días antes de la visita al país del presidente estadounidense, Barack Obama.
La ofrenda del primer ministro japonés ha llegado apenas un día después de que el secretario de Estado para los japoneses secuestrados en Corea del Norte, Keiji Furuya, visitara el santuario de Yasukuni.
Furuya, quien también es el presidente de la Comisión Nacional de Seguridad Pública, defendió que "es natural que un ciudadano japonés rinda tributo a los espíritus de quienes sacrificaron sus vidas por el Estado".
El secretario de Estado explicó que su visita ritual a Yasukuni es una opción personal, aunque reveló que firmó el libro de visitas como "secretario de Estado Keiji Furuya". Entre el lunes y el miércoles se celebran en todo Japón diversos festivales para recordar a los muertos.
El pasado 12 de abril vistió el polémico santuario el ministro de Asuntos Internos y Comunicaciones, Yoshitaka Shindo, lo que provocó la protesta formal de China y Corea del Sur.
El santuario sintoísta de Yasukuni rinde homenaje a los 2,5 millones de muertos japoneses en las guerras de la primera mitad del siglo XX, entre los que se incluye a 14 criminales de guerra ejecutados por sus delitos al final de la Segunda Guerra Mundial.
Las visitas de políticos al santuario levantan aún ampollas en las relaciones de Japón con otros países de la región, que han protestado tras cada una de las visitas u ofrendas entregadas por funcionarios del Gobierno nipón.