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Altos cargos militares se muestran dispuestos a participar en el diálogo de paz con las FARC

El comandante de la XIII Brigada del Ejército, el general Jorge Humberto Jerez, ha expresado este martes su disposición a sentarse a la mesa de negociaciones con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) para hablar de paz.
"Lo haría con el único propósito de aportarle a la paz", ha dicho en una entrevista concedida a Blu Radio y recogida por 'El Espectador', matizando que solamente acudiría a La Habana si así se lo pidiera el presidente colombiano, Juan Manuel Santos.
Jerez ha explicado que los militares "están dispuestos a aportarle al país". "Es una oportunidad de ir a hablar con estos bandidos y aportar al proceso de paz. Yo pienso que para un proceso se necesita que haya de lado y lado", ha sostenido.
Además, ha considerado que "es un momento importante para comunicarse directamente con estos terroristas para ver por qué se fueron a las armas en contra de Colombia y conocer de primera mano lo que está pasando" en La Habana.
En los últimos días, Santos ha anunciado que "serán los militares activos de más alto nivel los que comiencen a dialogar con la guerrilla sobre un cese bilateral del fuego", subrayando que, hasta entonces, seguirá la ofensiva.
Está previsto que, tal y como anunció Santos, este viernes se instale una subcomisión para el proceso de paz integrada por oficiales activos.
DIÁLOGO DE PAZ
Desde el 8 de octubre y el 19 de noviembre de 2012 en Oslo y La Habana, respectivamente, Gobierno y FARC llevan a cabo un diálogo de paz basado en una agenda de seis puntos para poner fin a más de cinco décadas de conflicto armado, en las que han muerto 600.000 personas.
Tras seis meses de intensas negociaciones, finalmente el pasado 26 de mayo las partes pactaron sobre desarrollo agrario y rural, el primer punto de la agenda y el más importante para la guerrilla, ya que sobre él pivota toda su lucha armada.
El segundo acuerdo del proceso de paz llegó el pasado 6 de noviembre, sobre participación política. Los puntos clave son el compromiso para crear un estatuto de la oposición, que establezca sus derechos, deberes y garantías, y una reforma electoral, que incluye circunscripciones transitorias.
A ellos se suma un tercer acuerdo alcanzado el pasado 16 de mayo sobre el problema de los cultivos de drogas ilícitas, por el cual las FARC se han comprometido a romper todos sus vínculos con el narcotráfico, una de sus principales fuentes de financiación.
Las partes iniciaron el pasado 12 de agosto las conversaciones sobre el reconocimiento y la reparación a las víctimas, tema al que seguirán el abandono de las armas y el mecanismo de refrendación del acuerdo final de paz.