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Amnistía Internacional alerta del riesgo de ataques en las elecciones

El fracaso de las autoridades iraquíes para frenar la alarmente ola de violencia está exponiendo a los votantes que deseen participar en las elecciones parlamentarias del país el 30 de abril a un alto riesgo de ataque, ha dicho Amnistía Internacional.
El viernes pasado al menos 31 personas murieron y varias resultaron heridas en un ataque que tenía como objetivo un mitin político en Bagdad. Estas son las terceras elecciones parlamentarias del país desde la invasión en 2003, pero serán las primeras tras la retirada de las tropas estadounidenses en 2011.Los iraquíes elegirán a los 328 nuevos miembros de la Asamblea de Representantes, el Parlamento iraquí. Estos parlamentarios elegirán, a su vez, al primer ministro, al presidente y a su Gobierno.
El subdirector del programa de Amnistía Internacional para Oriente Próximo y el Norte de África, Said Boumedouha ha denunciado que "Irak ha vivido una espiral de violencia en los últimos años que ha causado un alto número de muertos". Boumedouha también ha recordado que "la población debería ser capaz de votar sin miedo a ser atacados. Les corresponde a las autoridades iraquíes asegurar que la sociedad podrá participar en las elecciones libre de los ataques de grupos armados, sin intimidación por parte de las fuerzas de seguridad y sin ninguna acción que interfiera en el ejercicio de su derecho constitucional al voto".
El número de muertos en ataques 2013 ascendió hasta las 7.800 personas, la mayoría civiles. Según la ONU, estas son las cifras más altas desde 2008. La continua división sectaria entre la mayoría chií y la minoría suní está extendiendo la violencia por todo Iraq. Los suníes se sienten agraviados, discriminados y políticamente marginados. Estos supuestos agravios han provocado los enfrentamientos, incluido el producido en la gobernación de Al Anbar, que ha sido uno de los más violentos de los últimos meses.
Sin embargo, según Amnistía mientras el país celebra elecciones, las violaciones de los Derechos Humanos se repiten. Las cárceles iraquíes retienen a cientos de detenidos sin ninguna acusación en su contra y aquellos contra los que finalmente se celebra un juicio son condenados con largas penas de cárcel después de procesos injustos. A esto hay que sumar que en muchas ocasiones las confesiones de los detenidos se obtienen mediante tortura, una práctica habitual en las cárceles del país.
Además, Iraq es uno de los países con más ejecuciones del mundo. En 2013, 169 personas murieron ejecutadas, muchas de ellas acusadas de terrorismo. Por otro lado, los periodistas se enfrentan de manera regular a intentos de asesinato o a amenazas de muerte y no reciben la protección suficiente por parte de las autoridades iraquíes, ha alertado la ONG.
Said Boumedouha ha insistido en que "el desafío para el próximo Gobierno será extender y restaurar la seguridad. La tortura y los malos tratos en prisión permanecen sin control. Los detenidos están en prisión sin cargos o sin recibir un juicio justo. Las ejecuciones se repiten". De cara a estos comicios, Boumedouha ha pedido a las autoridades que hagan "todo lo posible para proteger los colegios electorales. Nadie debería tener que elegir entre arriesgar su vida y elegir a sus representantes parlamentarios".