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Los siniestros aéreos vuelven a alejar el turismo de Egipto

Amer se afana  a arriar las velas de su faluca. Hoy tampoco tendrá turistas que pasear por el Nilo. El país está vacío. Antes por aquí pasaban barcos llenos de extranjeros, pero hoy solo se ven egipcios, se queja. Asegura que antes de la llamada revolución de 2011 no faltaba trabajo en las falucas, los hoteles o los taxis de El Cairo. Tras las revueltas de hace cinco años y el posterior golpe militar del general Al Sisi, el turismo remontó parcialmente, pero con el atentado de 2015 contra el avión ruso sobre el Sinaí y el siniestro de este miércoles del vuelo de EgyptAir, el sector no levanta cabeza. Un 40% ha caído el turismo este año en Egipto si lo comparamos con la primera mitad de 2015 y nada que ver con esos casi 15 millones de turistas que visitaban el país 6 años atrás.  Una crisis que afecta a unos 4 millones de personas que trabajan directa o indirectamente del turismo. Es el caso Salah que lleva más de 20 años trabajando como guía turístico de grupos españoles. Cuenta que antes tenía unos dos grupos de turistas cada 30 díaas. Ahora pueden pasar hasta seis meses. A poca distancia del Museo Egipcio donde nos vemos con Salá, los vendedores de souvenirs de esta céntrica calle cairota bromean. Dicen que están tan tiesos como  la Gran Esfinge de Giza. Para finales de 2017, el Ministerio de Turismo egipcio quiere atraer de nuevo a 12 millones de visitantes, algo que hoy parece improbable tras los últimos incidentes aéreos.