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El gobierno de Anbar declara Faluya zona de desastre por los "bombardeos indiscriminados" del Ejército iraquí

El Consejo provincial de Anbar ha declarado este sábado la ciudad iraquí de Faluya, controlada por el Estado Islámico de Irak y el Levante (ISIS) y las tribus locales afines aliadas, como zona de desastre debido a los "bombardeos indiscriminados" y las más de 250.000 personas desplazadas, según ha confirmado su director, Saabah Karhot.
Este órgano institucional ha responsabilizado al Ministerio de Defensa de Irak de la deriva violenta que ha adoptado la situación en Faluya. "Cientos de personas han muerto y han resultado heridas a causa del bombardeo indiscriminado", ha añadido Karhot, en declaraciones a la agencia estatal de noticias iraquí, NINA.
Por ello, ha urgido al Gobierno iraquí a que detenga los bombardeos y confiera un mayor rol a los líderes tribales locales para poner fin a la crisis a raíz del "deterioro de la situación humanitaria hasta un grado peligroso".
Karhot ha incidido en sus críticas contra los "bombardeos indiscriminados" realizados con fuego de mortero, artillería pesada y carros de combate que "han dañado cientos de casas, numerosas mezquitas, hospitales y edificios gubernamentales".
CRECIENTE VIOLENCIA EN FALUYA
El primer ministro de Irak, el chií Al Maliki, se ha negado a mantener conversaciones con "terroristas" y ha criticado que aquellos que le piden que se siente a negociar con ellos "no pueden ser considerados socios en el proceso político". Alrededor del 85 por ciento de la población de Faluya ha huido de la ciudad, según la Media Luna Roja iraquí.
La presión internacional, que ve con preocupación la irrupción de ISIL, vinculado a Al Qaeda, en Irak --sumido en una profunda crisis política-- y la de los otros partidos políticos iraquíes ha propiciado que algunos sectores sociales hayan pedido al Gobierno que negocie con los combatientes.
La inseguridad que reina en Faluya, ante el vacío de seguridad generado por la pasividad de la Policía local y la prohibición impuesta por las tribus leales a que el Ejército entre en la ciudad, ha provocado una masiva oleada de desplazados a otras regiones vecinas.
El ISIL, un grupo que también está activo en el conflicto sirio, se hizo con el control de Faluya con apoyo de otros grupos suníes el pasado 1 de enero. Asimismo, logró hacerse con el control de Ramadi, pero las fuerzas gubernamentales consiguieron recuperar la ciudad.
Estados Unidos e Irán han ofrecido su colaboración al Gobierno del primer ministro chií, Nuri al Maliki, para afrontar la ofensiva del ISIL y las tribus locales, cuyo respaldo se divide entre la milicia islamista y el Ejército.