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El gran muftí de Arabia Saudí critica a Irán tras las disputas sobre la peregrinación a La Meca

El gran muftí de Arabia Saudí, el jeque Abdulaziz bin Abdulá al Asheij, ha acusado este miércoles a Irán de no querer ceñirse a las normas que regulan la peregrinación, después de que la falta de un acuerdo entre ambos países haya excluido a los peregrinos iraníes del evento.
En su comunicado, Al Asheij ha recalcado que "Dios confió al reino el cuidado de las dos mezquitas sagradas --de La Meca y Medina-- y todos deben obedecer y aplicar los acuerdos para organizar este gran ritual".
Así, ha manifestado durante un programa religioso semanal que "cualquiera que rechace facilitar el camino para los creyentes en Dios (...) arderá en el fuego del infierno", según ha informado el diario local 'Saudi Gazette'.
La Organización para la Peregrinación y el Hajj de Irán anunció el domingo que los peregrinos iraníes no viajarán este año a Arabia Saudí, acusando al país árabe de "sabotaje".
En respuesta, el Ministerio de Exteriores saudí confirmó la ausencia de los peregrinos iraníes, acusando al Gobierno de Irán de haber exigido un nivel de protección exagerado "que podría haber desembocado en el caos".
Irán ya había boicoteado previamente el Hajj en 1987 tras la muerte de 402 peregrinos durante un enfrentamiento con las fuerzas de seguridad saudíes en el marco de una protesta contra Estados Unidos e Israel.
Arabia Saudí cortó sus relaciones diplomáticas con Irán a causa del asalto a la Embajada saudí en Teherán por parte de manifestantes en protesta por la ejecución de un clérigo chií en el país árabe.
La monarquía saudí ve en Irán, de mayoría chií, la principal amenaza para la estabilidad en Oriente Próximo debido al apoyo que la República Islámica muestra hacia las milicias chiíes que, según Riad, han provocado una escalada de violencia en la región.