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Arabia Saudí afirma que ahora la prioridad en Yemen es combatir a Al Qaeda y no a los huthis

El ministro de Asuntos Exteriores saudí, Adel al Jubeir, ha afirmado este sábado que la prioridad en este momento en Yemen no pasa por mantener una guerra con los huthis sino combatir a Al Qaeda.
"Las dos organizaciones Al Qaeda y Daesh son organizaciones terroristas. Sin embargo, los huthis son yemeníes y son nuestros vecinos con los que podemos mantener un diálogo", ha afirmado el ministro en una entrevista al diario francés 'Le Figaro'.
Estas declaraciones suponen una clara evidencia de un cambio de estrategia en Yemen, donde Riad continúa con una ofensiva militar apoyada por la Liga Árabe contra el grupo insurgente chií que inició en marzo de 2014.
En unas publicaciones en su cuenta de Twitter, el ministro saudí reforzó este mensaje asegurando que "estando en acuerdo o desacuerdo con los huthis, hay que reconocer que forman parte del tejido social yemení, mientras que "Daesh y Al Qaeda son organizaciones terroristas que no deben tener la oportunidad de existir en Yemen ni en ningún otro sitio del mundo".
Al Jubeir expresó su optimismo sobre los presentes diálogos en Kuwait entre los huthis y el Gobierno yemení.
Más de 6.200 personas han muerto en este año de guerra entre el Gobierno de Hadi, apoyado por una coalición internacional liderada por Arabia Saudí, y los huthis, que cuentan con el respaldo de las fuerzas leales al expresidente Alí Abdulá Salé.
Las monarquías del Golfo Pérsico temen que la influencia de Irán en la región se extienda con el ascenso de los huthis al poder, en medio de la inestabilidad generada por el conflicto iraquí y la guerra en Siria.
La crisis política en Yemen, fruto de las disputas intestinas no resueltas con la caída del Gobierno de Salé, en 2011, se agravó en septiembre de 2014 con la irrupción en la capital, Saná, de los rebeldes chiíes.
Los huthis, que históricamente han reivindicado mayor autonomía para el norte de Yemen, llevaron a Hadi y su Gobierno a dimitir en bloque y huir a Riad, evidenciando así la pugna por el control del país más pobre del Golfo.