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Argelia muestra su "satisfacción" por la extensión del mandato de la MINURSO

El Gobierno de Argelia ha mostrado este martes su "satisfacción" por la extensión del mandato de la Misión de Naciones Unidas para el Referéndum del Sáhara Occidental (MINURSO) y ha pedido la aplicación de medidas de protección de los Derechos Humanos en el territorio.
El portavoz del Ministerio de Exteriores, Abdelaziz Benali Cherif, ha expresado la "satisfacción de Argelia por el compromiso de Naciones Unidas con una solución política justa, duradera y mutuamente aceptable que permita la autodeterminación del pueblo saharaui".
Asimismo, ha expresado su "alegría" por "la movilización constante de la comunidad internacional en favor de la cuestión de la observación y la protección de los Derechos Humanos en Sáhara Occidental", si bien este punto ha quedado fuera del mandato de la MINURSO.
Benali Cherif ha sostenido que, "en calidad de país vecino y observador del proceso, Argelia continuará contribuyendo en el proceso de descolonización de Sáhara Occidental y renueva su apoyo a los esfuerzos realizados por el secretario general de la ONU (Ban Ki Moon) y su enviado especial (Christopher Ross) en favor de una solución basada en el libre ejercicio del derecho de autodeterminación del pueblo saharaui".
Por último, ha llamado al Gobierno de Marruecos y al Frente Polisario "a continuar actuando, bajo las normas de Naciones Unidas, para alcanzar una solución justa y duradera a través de negociaciones directas que vaya en línea con los intereses de los pueblos hermanos marroquí y saharaui y del conjunto de los pueblos del Magreb".
Uno de los aspectos más espinosos de la renovación del mandato de la MINURSO ha sido precisamente la exclusión de la misión de observación sobre la situación de Derechos Humanos en el territorio.
Ban y grupos de activistas han abogado públicamente por que la MINURSO asuma esta labor de observación pero Marruecos y Francia --con derecho de veto en el Consejo de Seguridad-- rechazan la idea. El Frente Polisario, que controla la República Árabe Saharaui Democrática (RASD), también reivindica una ampliación de las competencias de la misión.
El año pasado, Estados Unidos llegó a proponer el envío de observadores, pero el malestar marroquí terminó surtiendo efecto y finalmente este extremo se cayó del texto aprobado. En esta ocasión, las deliberaciones apenas han acarreado polémica y finalmente el texto de prórroga de la MINURSO ha salido adelante por unanimidad.
La resolución sí subraya, no obstante, "la importancia de mejorar la situación de los Derechos Humanos en el Sáhara Occidental y en los campamentos de Tinduf", donde viven miles de refugiados. Además, insta a las partes a "trabajar con la comunidad internacional para desarrollar y aplicar medidas independientes y creíbles que garanticen el pleno respeto de los Derechos Humanos".
Tras la votación, el representante del Polisario, Ahmed Bujari, ha lamentado que la MINURSO sea "la única misión de paz de la ONU establecida desde 1978 que no tiene mandato para observar e informar de la situación de Derechos Humanos sobre el terreno".
El embajador de Marruecos, sin embargo, ha desmentido a Bujari y ha asegurado que también hay otras fuerzas de paz que no asumen competencias de este tipo.
La situación del Sáhara Occidental se enmarca en un conflicto territorial que lleva años estancado. Rabat insiste en su derecho soberano sobre la antigua colonia española y únicamente completa una autonomía limitada, mientras que el Polisario defiende el derecho a la independencia.
El conflicto se retrotrae a 1975, cuando España se retiró de su hasta entonces colonia y comenzó la resistencia armada del Frente Polisario para conseguir la independencia del territorio ante la ocupación mauritana y marroquí tras la firma de los Acuerdos Tripartidos de Madrid.
Estos acuerdos, firmados el 14 de noviembre de 1975 entre España, Mauritania y Marruecos, estipulan la transferencia de la administración de Sáhara Occidental a dichos países, si bien la legalidad del texto fue cuestionada por la ONU, que considera que el territorio sigue pendiente de descolonización.