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El nuevo presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela acusa al TSJ de estar al servicio del Gobierno

El nuevo presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, Henry Ramos Allup, ha acusado este lunes al Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) de estar al servicio del Gobierno de Nicolás Maduro, después de que el organismo haya declarado nulos los actos del nuevo Parlamento.
Ramos Allup ha rechazado la sentencia del alto tribunal, en la que ordena la retirada de tres diputados de la opositora Mesa de Unidad Democrática (MUD) cuya elección había sido previamente impugnada. "No sacan votos pero sacan sentencias", ha denunciado el líder opositor.
"No cabe duda que el TSJ 'express' está al servicio del Gobierno para anular la voluntad popular", ha escrito Ramos Allup en su cuenta oficial de la red social Twitter, en referencia a este fallo acerca de la situación irregular de los diputados Julio Ygarza, Romel Guzamana y Nirma Guarulla.
LA RESOLUCIÓN
El TSJ ha emitido este lunes una resolución en la que declara en desacato a la cúpula de la nueva Asamblea Nacional por no cumplir la sentencia del 30 de diciembre en la que ordenó la suspensión de tres de los 112 diputados de la MUD.
En consecuencia, ha ordenado la "desincorporación inmediata" del Parlamento de los legisladores Julio Haron Ygarza, Nirma Guarulla y Romel Guzamana, "lo cual deberá verificarse y dejar constancia de ello en sesión ordinaria".
Además, el alto tribunal ha declarado "absolutamente nulos los actos de la Asamblea Nacional que se hayan dictado o se dictaren mientras se mantenga la incorporación de los tres ciudadanos" sujetos a dicho fallo.
LA MUD PERDERÍA LA 'SÚPER MAYORÍA'
La MUD ya advirtió de que los tres diputados tomarían posesión del cargo pese a la decisión del TSJ, al considerar que se trata de "un golpe judicial" orquestado por el Gobierno de Nicolás Maduro para debilitar la 'súper mayoría' de la oposición en el hemiciclo.
La pérdida de estos tres diputados dejaría a la MUD por debajo del umbral de los 110 escaños, lo que convertiría su mayoría reforzada de dos tercios en una mayoría absoluta que limita los poderes legislativos de la coalición opositora.