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La cumbre de Astaná finaliza sin acuerdo sobre la demarcación de las 'zonas seguras' en Siria

La cumbre celebrada durante estos dos últimos días en la capital de Kazajistán, Astaná, ha finalizado este miércoles sin un acuerdo total sobre la demarcación de las 'zonas seguras' en Siria, si bien los países garantes han destacado la reducción de las hostilidades y han anunciado una nueva cita para la última semana de agosto.
Los países garantes del encuentro --Rusia, Turquía e Irán-- han aplaudido la "considerable reducción" de la violencia en Siria tras el acuerdo en mayo sobre la creación de las cuatro 'zonas seguras', reclamando a las partes que respeten el alto el fuego declarado en diciembre de 2016.
Asimismo, han destacado la creación de un grupo de trabajo para delimitar las citadas 'zonas seguras', que no han sido pactadas finalmente durante la cumbre. El enviado ruso a las reuniones, Alexander Lavrentiev, afirmó el martes que existían desacuerdos en torno a dos de ellas.
El propio Lavrentiev ha afirmado que "no se firmó ningún documento" al respecto, agregando que "se aprobó el reglamento del grupo conjunto de trabajo", según ha informado la agencia rusa de noticias Sputnik.
En este sentido, ha resaltado que las 'zonas seguras' ya existen 'de facto', añadiendo que, si bien se esperaba aprobar los documentos sobre las dos sobre las que existe acuerdo, la decisión ha sido finalmente aplazada.
Por ello, ha argumentado que el aplazamiento "es temporal", expresando su deseo de que "pronto" se llegue a la decisión de proceder a estampar las rúbricas en los documentos correspondientes.
Lavrentiev ha desvelado que el Gobierno de Turquía ha pedido "tiempo adicional" antes de tomar la decisión, explicando que Rusia "decidió no insistir (...) partiendo de que no hay que precipitarse a la hora de tomar decisiones de tanta importancia".
Por su parte, el jefe de la delegación siria, Bashar al Yaafari, ha criticado a Turquía, afirmando que su actitud durante la cumbre "ha sido negativa" y explicando que ello ha provocado "resultados modestos" como consecuencia.
"La actitud turca desde el inicio del proceso de Astaná ha sido negativa, y esta negatividad ha llevado a resultados modestos en esta ronda, especialmente respecto a las 'zonas seguras'", ha dicho, denunciando "chantajes" por parte de Ankara.
Así, ha manifestado que "Turquía hizo todo lo posible para evitar resultados positivos respecto a los intereses del pueblo sirio", tal y como ha recogido la agencia estatal siria de noticias, SANA.
Los países garantes han anunciado que el próximo encuentro en Astaná tendrá lugar en la última semana de agosto, sin facilitar una fecha concreta, si bien Lavrentiev ha dicho que podría tener lugar antes "si se dan las condiciones para tomar decisiones concretas sobre las 'zonas seguras'".
EL PROCESO DE ASTANÁ
Astaná ha acogido cinco rondas de negociaciones de paz para Siria desde enero de 2017, la última de ellas el 3 y 4 de mayo. En el último encuentro, los países garantes del proceso de paz firmaron un memorando para establecer cuatro 'zonas seguras' en Siria que abarcan la provincia de Idlib, parte de las vecinas Latakia, Alepo y Hama, parte del norte de la provincia de Homs, Ghouta Oriental y ciertas áreas del sur, en las provincias de Deraa y Al Quneitra.
El acuerdo busca poner fin a los enfrentamientos armados entre las fuerzas gubernamentales y las de la oposición, afianzar el armisticio vigente desde el 30 de diciembre y separar a los rebeldes de los milicianos de grupos terroristas como Estado Islámico y Frente Fatá al Sham.
El proceso va en paralelo a las diversas rondas de conversaciones de paz que han mantenido el Gobierno y la oposición en la localidad suiza de Ginebra con la mediación de Naciones Unidas.
El enviado especial de Naciones Unidas para Siria, Staffan de Mistura, abogó la semana pasada por dar "una oportunidad justa" a los esfuerzos por aplicar las 'zonas seguras', arguyendo que "es lo que la gente pide para reducir aún más la violencia y permitir la construcción de confianza".
De Mistura indicó en este sentido que "la trayectoria ideal" para las próximas dos semanas sería que se lograran avances en la próxima ronda en Astaná, recalcando que desde el acuerdo sobre 'zonas seguras' "la violencia ha descendido claramente".
De Mistura fijó recientemente el 10 de julio como fecha para el inicio de una nueva ronda de contactos entre las partes en conflicto en Siria, agregando que "tiene intención de celebrar nuevas rondas de las negociaciones en agosto y septiembre".
La actual cumbre de Astaná se verá seguida por una serie de reuniones a nivel técnico con los grupos opositores, mientras que las conversaciones continuarán en el marco de la reunión del G-20 en Hamburgo entre el 7 y el 8 de julio.