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La Audiencia Nacional ordena detener a dos etarras implicados en el asesinato de Uría

El juez Eloy Velasco ha dictado hoy orden de búsqueda y captura internacional contra Beñat Aguinagalde y Ugaitz Errazquin como autores del asesinato del empresario Ignacio Uría y de la colocación de bombas-trampa contra la Ertzaintza cerca de un repetido situado en el monte Santa Bárbara de Hernani (Guipúzcoa).
Según han informado hoy fuentes jurídicas, el magistrado de la Audiencia Nacional ha ordenado la detención de estos dos presuntos etarras después de que la semana pasada la Ertzaintza les identificara como los supuestos responsables del asesinato a tiros de Uría, el pasado 3 de diciembre en Azpeitia, y del concejal socialista de Arrasate Isaías Carrasco, hace un año.
En la orden de busca y captura decretada hoy, Velasco no hace referencia al asesinato de Carrasco porque este atentado está siendo investigado en el juzgado central de instrucción número 3 de la Audiencia Nacional, cuyo titular es Fernando Grande-Marlaska.
La identificación de Aguinagalde y Errazkin, que se encuentran huidos, fue posible gracias a la operación policial desplegada por la Ertzaintza las pasadas dos últimas semanas, en las que fueron detenidas tres personas, entre ellas Manex Castro, que también estaría implicado en esos atentados.
A estos tres presuntos miembros "legales" de ETA (no fichados por la Policía) se les atribuye en total cinco atentados, ya que se les considera también responsables del atentado contra el juzgado de Tolosa, el pasado 4 de octubre, y de la colocación del artefacto que explotó en la Casa del Pueblo de Lazkao el 23 de febrero.
En esa misma operación policial fueron detenidos Mikel Garmendia, acusado de prestar el coche utilizado por los etarras para colocar la bomba que explotó en la Casa del Pueblo de Lazkao, e Iraitz Santa Cruz, quien podría haber dejado a los terroristas el vehículo que utilizaron en el asesinato de Uría.