Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Ayudas millonarias para salvar el planeta

Zapatero ha dedicado gran parte de la rueda de prensa tras el término del Consejo Europeo de Bruselas a analizar los debates que ha habido en la cumbre en torno a la cita de la capital danesa y a las cantidades que aportarán los diversos socios comunitarios para contribuir a la lucha contra el calentamiento del planeta por parte los países más pobres.
Una cantidad que, en el caso de España, aumentará de los 300 millones de euros previstos inicialmente a los 375, repartidos en tres anualidades (desde 2010 a 2012) de 125 millones cada una.
La ayuda formará parte de los 7.200 millones que la UE destinará a los países con menos recursos con el fin de que tomen medidas que frenen el cambio climático y comiencen a adaptar sus economías para ser más respetuosos con el medio ambiente
2.400 millones anuales
Los líderes europeos han llegado a un acuerdo para conceder a los países en desarrollo 2.400 millones de euros anuales de 2010 a 2012, con el fin de ayudarles en sus esfuerzos contra el cambio climático. Momentos antes del anuncio oficial, el presidente francés, Nicolas Sarkozy, y el primer ministro británico, Gordon Brown, confirmaron en una rueda de prensa conjunta que aportarán más de 400 millones de euros al año cada uno.
 
"Nuestra contribución será de al menos 1.650 millones de euros para los tres años", ha señalado Brown en una rueda de prensa conjunta con Sarkozy, quien ha recordado que la financiación internacional debería ascender a cerca de 7.000 millones de euros.
Sarkozy, por su parte, ha dicho que Francia ofrecería una cantidad similar a la del Reino Unido, en concreto, alrededor de 420 millones de euros al año para el trienio (unos 1.260 millones de euros para todo el periodo).
El anuncio ha tenido lugar tras un encuentro de ambos líderes con el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero; la canciller alemana, Angela Merkel; y los primeros ministros sueco, Fredrik Reinfeldt; y danés, Lars Lokke Rasmussen, en el que también estuvo presente el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso.
Bélgica, por su parte, concederá unos 150 millones para todo el periodo; Dinamarca, 160 millones; Finlandia; alrededor de 100 (algo más de 30 al año) y Suecia 765 millones (ligeramente por encima de los 250 al año). Portugal estaría dispuesta a otorgar alrededor de 9 millones para los tres años y Eslovaquia, 3 millones.
Polonia ha avanzado que podría facilitar entre 50 y 60 millones siempre que se le permita vender los derechos de emisión que le concedió el Protocolo de Kioto y no haya utilizado una vez expire este tratado a finales de 2012.
Países como Letonia, Bulgaria y Hungría no contribuirán a la aportación comunitaria a la llamada "financiación adelantada" debido a su débil situación económica, lo mismo que ocurrirá con Grecia.
Aportación de carácter voluntario
El Consejo Europeo de octubre pasado acordó que la aportación de los países comunitarios a esta financiación para el periodo 2010-2012 tuviese carácter voluntario, precisamente para proteger a los miembros de la UE más tocados por la crisis económica.
Asimismo, calculó que la financiación internacional para este periodo debería situarse entre 5.000 y 7.000 millones de euros al año (15.000-21.000 millones para todo el periodo).
Si este viernes se confirma una aportación europea de esta envergadura se habrán superado las expectativas de la propia Comisión Europea, que el pasado septiembre calculó que los socios comunitarios deberían aportar entre 500 y 1.500 millones de euros anuales para ese trienio.
La financiación para estos últimos tres años del Protocolo de Kioto, que expira a finales de 2012, es vista como una limosna desde los países en desarrollo, más preocupados por lo que recibirán en el plazo de diez años cuando las consecuencias del calentamiento global se agudicen.
Las organizaciones ecologistas, por su parte, aseguran que la UE juega al despiste al dar tanta importancia a esa "contribución adelantada" cuando aún no ha aclarado si elevará su compromiso de reducción de emisiones del 20 al 30 por ciento como prometió si otros actores internacionales realizaban esfuerzos comparables.