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Ban Ki Moon pide a Europa compasión y "responsabilidad compartida" para atajar la crisis de refugiados

El secretario general de la ONU, Ban Ki Moon, ha reclamado este martes a los líderes de la Unión Europea "mostrar solidaridad global y un liderazgo compasivo" para contribuir a hacer frente a la crisis de refugiados y de inmigración, con una respuesta que debe estar basadoa en "la responsabilidad compartida".
"La ONU aprecia el desafío enorme para los países de la Unión Europea para hacer frente a este gran número de refugiados. Sé que cada país que recibe estos refugiados e inmigrantes ha tenido no sólo problemas de recursos sino incluso dificultades políticas. Comparto plenamente sus preocupaciones", ha dicho el surcoreano en una comparecencia ante la prensa con el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, tras su encuentro.
Ban Ki Moon ha evitado en todo caso hacer ninguna crítica pública al acuerdo entre la UE y Turquía para expulsar a los refugiados llegados a las islas griegas desde Turquía, preguntado por si le ha trasladado a Juncker las preocupaciones de la ONU por el acuerdo.
El secretario general de la ONU ha subrayado su consternación "profunda" por "el elevado número de muertes en el Mediterráneo" y ha insistido en la necesidad de que la ONU y la UE trabajen para resolver el problema de las personas desplazadas, garantizarles una mejor protección y ayudar también a las comunidades de acogida.
"He estado urgiendo a los líderes de la Unión Europea a que muestren solidaridad global y un liderazgo compasivo", ha subrayado Ban Ki Moon, expresando su apoyo a los esfuerzo de la UE para garantizar "un mayor reparto de la responsabilidad entre los países europeos".
El secretario general de la ONU ha justificado la convocatoria de la reunión de alto nivel el 19 de septiembre, un día antes del arranque de la Asamblea General de la ONU en Nueva York, para que los líderes discutan la crisis de refugiados e inmigración, que se ha convertido ha dicho "en una cuestión global" y no meramente de Europa y en la que les presentará sus ideas.
"El principal mensaje de mi informe es que esperamos que los Estados miembros elaboren un compacto global basado en la responsabilidad compartida para abordar esta cuestión. Espero que se aborden las causas en la raíz de la inmigración y los refugiados y esperamos que se abran más caminos legales, también protección de los refugiados e inmigrantes y se respeten los derechos humanos y la dignidad", ha explicado.
Ban Ki Moon también ha subrayado que espera que los países trabajen para "erradicar la actitud xenófoba y de odio hacia estas personas" y "aprecien la contribución valiosa que estos refugiados e inmigrantes pueden dar a las comunidades".
El secretario general de la ONU ha reiterado sus "condolencias" a las víctimas y familias de los atetados terroristas en Bruselas del 22 de marzo y al pueblo belga y ha instado a Bélgica y a Europa a permanecer comprometido los derechos humanos y la coexistencia pacífica y oponerse al odio y la violencia en respuesta al terrorismo tras elogiar las muestras de compasión y solidaridad de la gente tras los atentados.
Juncker ha subrayado sobre la coincidencia entre ambos y ha ironizado que el secretario general de la ONU debería ser "portavoz de la Comisión" Europa una vez deje el cargo en la ONU cuando concluya su segundo mandato.
Ambos también han abordado el proceso de negociación entre greco y turcochipriotas para poner fin al conflicto en Chipe. Ban Ki Moon ha subrayado el "buen progreso" que han hecho ambas comunidades pero ha admitido que todavía tienen "más que hacer", al tiempo que ha admitido que daría la bienvenida a avances "antes del final de este año", mientras que Juncker ha dicho que si se logra resolver el conflicto "ante del final del mandato" del secretario general de la ONU sería "un gran regalo de despedida" para él.