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Ban Ki-moon pide ayuda "urgente" para el Gobierno somalí asediado por los rebeldes

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, solicitó hoy a la comunidad internacional que proporcione asistencia "urgente" al Gobierno somalí, tras la intensificación en las últimas semanas de la ofensiva lanzada por las milicias radicales islámicas que tratan de derrocarlo.
"Ante esta amenaza al proceso de paz, el Gobierno de Somalia ha solicitado asistencia internacional, y el secretario general se hace eco con firmeza y urgencia de esa petición", dijo la portavoz de la ONU, Marie Okabe.
Ban instó a la comunidad internacional a hacer efectivos cuanto antes los 260 millones de dólares en ayudas prometidos al país africano en la conferencia internacional celebrada el pasado 23 de abril en Bruselas, resaltó.
Además, el secretario general de la ONU urgió a la comunidad internacional a proporcionar ayuda bilateral al Gobierno somalí, dijo la portavoz.
Okabe dijo que Ban condena la ofensiva rebelde contra el Gobierno de Transición somalí, y le preocupa el creciente número de civiles muertos, heridos y desplazados por los combates.
"Esta campaña de violencia tiene como objeto el derrocamiento de un Gobierno legítimo, que ha tendido la mano a sus oponentes dentro de un espíritu de reconciliación, a través de una política de puerta abierta y negociaciones", resaltó.
El presidente somalí, Sharif Sheik Ahmed, pidió el pasado 25 de mayo ayuda a la comunidad internacional para luchar contra los combatientes extranjeros radicales islámicos que han "invadido" el país, y a los que acusó de tratar de convertirlo en otro Irak o Afganistán.
Ahmed aseguró que su país sufre "una invasión de extranjeros", que colaboran con el grupo radical islámico Al Shabab, al que EE.UU. vincula con Al Qaeda, y con sus aliados Hezb al Islam, que quieren derrocar a su Gobierno y poner fin al proceso de paz iniciado el año pasado en la vecina Yibuti.
Unas 200 personas han muerto en la capital, Mogadiscio, y al menos otro centenar en el resto del país por la ofensiva emprendida el pasado 8 de mayo por las milicias islámicas.
Además, más de 700 personas han resultado heridas y cerca de 60.000 han tenido que abandonar sus hogares huyendo de la violencia.
Somalia no ha tenido un Gobierno central efectivo desde que el antiguo dictador militar Siad Barre fue depuesto en 1991 por los jefes de clanes tribales, conocidos como "señores de la guerra", que han dominado desde entonces el país con la ayuda de milicias fuertemente armadas.