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Ban insta a aprovechar la conferencia sobre el tratado contra las minas en Colombia

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, instó hoy a la comunidad internacional a aprovechar la oportunidad que representa la conferencia de revisión del tratado internacional contra las minas contra personas del próximo noviembre en Colombia para profundizar en la lucha contra este tipo de arma.
La portavoz de la ONU, Marie Okabe, dijo que Ban alienta a todos los países que no son parte de la Convención de Ottawa, sobre la erradicación de estos artefactos explosivos, a suscribirlo ahora que se cumple una década de su entrada en vigor en marzo de 1999.
En la conferencia, que se celebrará en la ciudad colombiana de Cartagena, se debería "hacer un repaso de los logros alcanzados, identificar los retos que se deben superar y tratar de implementar la Convención de la manera más plena y completa posible", afirmó.
Okabe destacó que en estos diez años 156 países se han convertido en miembros del tratado, por el que se comprometen a no usar minas contra personas en un futuro y a destruir las que tienen en existencia.
Como prueba del compromiso de la ONU y la comunidad internacional con esta causa, la portavoz hizo referencia a los trabajos que misiones del organismo realizan en Sudán, Afganistán y el sur del Líbano para limpiar estos tres países de este tipo de explosivos.
Las 8.000 personas de la misión de Naciones Unidas contra las minas que opera en suelo afgano retiró en 2008 cerca de 81.000 artefactos, mientras que en Sudán se han limpiado 29.000 kilómetros de caminos, apuntó.
Sin embargo, Okabe advirtió de que las minas contra personas siguen matando y mutilando diariamente en numerosos lugares del mundo, en los que la presencia de estas trampas obstaculizan la distribución de ayuda humanitaria y dificultan el desarrollo económico.
"Todavía hay muchas minas en los campos agrícolas de Camboya, en los caminos de la República Democrática del Congo y en las aldeas de Somalia", recordó.
La Campaña Internacional para la Prohibición de Minas Terrestres (ICBL, por sus siglas en inglés) aseguró el pasado noviembre en un informe que el tratado sigue dando sus frutos y el número de países que emplean estas armas, así como sus víctimas, sigue descendiendo.
Al mismo tiempo, señaló que se están dando graves violaciones de la Convención de Ottawa en cuanto a la obligación de limpieza y destrucción de minas.
Sólo dos países, Rusia y Birmania, ambos no signatarios del tratado, siguieron usándolas en 2007, así como varios grupos armados no estatales en al menos nueve países, entre los que destacan por el número de minas sembradas las FARC colombianas.
Más de 70 Estados y seis áreas no reconocidas internacionalmente siguen afectados por estos explosivos.
En 2007, el número de víctimas por minas y artefactos sin explotar de guerras siguió decreciendo, de 6.022 hasta 5.426, entre muertos y heridos, según la ICBL.