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Ban expresa su inquietud por el empeoramiento de la situación de seguridad en CAR

El secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki Moon, ha expresado este lunes su inquietud por el empeoramiento de la situación de seguridad y la escalada de violencia en República Centroafricana (RCA), al tiempo que ha rechazado firmemente los actos de violencia contra los civiles y las tropas internacionales desplegadas en el país.
En su comunicado, ha recordado a todos aquellos involucrados en los episodios de violencia, incluidos aquellos que los apoyen de forma directa o indirecta, que tendrán que rendir cuentas por sus actos ante la justicia.
En este sentido, ha resaltado la importancia de crear listas de individuos que estén actuando para minar la paz, la estabilidad y la seguridad en RCA, tal y como solicitó el año pasado el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.
En su resolución, autorizó a la Misión Internacional de Apoyo a la República Centroafricana con Liderazgo Africano (MISCA) que hiciera frente al incremento de la violencia en el país y pidió la creación de una comisión internacional de investigación sobre los abusos de Derechos Humanos cometidos por todas las partes desde el 1 de enero de 2013.
El domingo, las tropas de la MISCA mataron a ocho personas en la capital, Bangui, tras ser atacadas por miembros de las milicias cristianas 'anti balaka', apenas unos días después de que el comandante de la misión, el general Jean Marie Michel Mokoko, declarara a estas milicias como "el enemigo" y subrayara que "serán tratadas como tal".
"Disparan incluso contra la gente que está aquí para intentar poner fin a la crisis en nombre de la población de RCA, a la que pertenecen", sostuvo, antes de hacer a los milicianos cristianos responsables de los ataques contra la misión.
BALANCE DE LA VIOLENCIA
La ONU ha cifrado en miles el número de muertos y en 2,2 millones --alrededor de la mitad de la población-- el número de personas que necesitan ayuda humanitaria desde el inicio en diciembre de 2012 del conflicto tras el levantamiento armado de la guerrilla Séléka, formada principalmente por musulmanes.
Además, más de 650.000 personas son desplazados internos, mientras que más de 290.000 han huido a los países vecinos buscando refugiarse lejos del conflicto, que ha tomado un cariz crecientemente sectario con la toma de las armas por parte de las milicias cristianas.
Como consecuencia de ello, alrededor de 15.000 musulmanes se encuentran atrapados en la capital, Bangui, y otros puntos del norte, el noroeste y el sur del país, protegidos por las fuerzas internacionales, pero en una situación aún así peligrosa.
"Los 'anti balaka', que surgieron como una reacción a las actitudes depredadoras de Séléka, se están metamorfoseando en bandas criminales que, además de seguir persiguiendo a los musulmanes, están comenzando a atacar a otros cristianos y no musulmanes", advirtió la semana pasada la Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Navi Pillay.
En sus declaraciones, Pillay elertó de la existencia de casos de decapitaciones de niños, violaciones y actos de canibalismo en el marco del conflicto desatado en RCA, antes de subrayar que "el odio intercomunitario sigue a un nivel aterrador" en el país.
"RCA se ha convertido en un país en el que la gente no es sólo asesinada, es torturada, mutilada, quemada y desmembrada, en ocasiones por turbas espontáneas, así como por grupos organizados de combatientes armados", manifestó.