Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Bélgica despliega 300 policías en su frontera con Francia para evitar el paso de migrantes expulsados de Calais

El ministro de Interior belga, Jan Jambon, ha anunciado el despliegue de cerca de 300 agentes de Policía adicionales para reforzar el control de su frontera con Francia, con el objetivo de evitar el paso masivo de inmigrantes por el desmantelamiento del campamento de refugiados en la región francesa de Calais.
"El campamento de Calais va a ser desmantelado próximamente, pero hemos constatado ya el desplazamiento de refugiados hacia Bélgica", ha explicado Jambon, que ha adelantado que las autoridades han detenido ya a 34 personas, pero que esperan que "varios miles" de inmigrantes traten de cruzar la frontera.
El ministro ha indicado que la reintroducción de los controles fronterizos durará "cuanto sea necesario", al tiempo que ha indicado que se reforzarán también los controles en el puerto de Zeebrugge, con el objetivo de "evitar todo impacto económico" en la zona costera.
Las autoridades francesas tenían previsto comenzar los trabajos para desmontar parcialmente el campamento de Calais y expulsar a los inmigrantes del lugar a principios de esta semana, pero la medida ha sido aplazada a la espera de que un juez resuelva el recurso presentado por un grupo de inmigrantes y asociaciones.