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Berlusconi prometió a Bossi dimitir si aprobaba el retraso de la jubilación

El primer ministro, Silvio Berlusconi, había prometido a su principal aliado y líder de la Liga Norte, Umberto Bossi, que dimitiría en diciembre y convocaría elecciones anticipadas en marzo de 2012 si aceptaba la subida de la edad de jubilación a los 67 años, según informa este miércoles la prensa italiana.
Así, Bossi habría aceptado esta medida para evitar la formación de un Gobierno tecnocrático y la posible caída del Ejecutivo, una posibilidad que fue admitida ayer martes por el ministro de Infraestructuras, Altero Matteoli.
La ministra de Educación, Mariastella Gelmini, afirmó este martes por la noche, en el programa de televisión 'Ballaró' que entre los acuerdos alcanzados entre los dos partidos de coalición del Ejecutivo, Pueblo de la Libertad y Liga Norte, figura el incremento de la edad de jubilación de 65 a 67 años en un plazo que va "desde 2012 a 2025".
Tras dos días de negociaciones, que han puesto al Gobierno Berlusconi en grave peligro de caer, Bossi habría aceptado acelerar esta medida requerida por la Unión Europea a Berlusconi, que este miércoles se presentará ante Bruselas con una carta de 15 páginas en la que anuncia las medidas que adoptará el Ejecutivo para afrontar la crisis de deuda italiana.
El 'premier' habría rogado a Bossi que le evitara la "mala imagen" en Bruselas a cambio de ir a las urnas en marzo. No obstante, Berlusconi se presentará este miércoles a la cumbre del Consejo Europeo sin la abolición de las llamadas pensiones de ancianidad que había prometido presentar a la Unión Europea.
En la carta, el 'Cavaliere' recuerda varias normas que ya figuran en el plan de ajuste de más de 60 millones de euros, como un plan de liberalizaciones o un programa de lucha contra la evasión fiscal, así como un recorte del gasto público de 145 millones de euros en el cuatrienio 2011-2014.
Además, el primer ministro pretende reducir el número de funcionarios públicos y revisar las normas sobre despidos por motivos económicos, así como una liberalización de los servicios públicos locales, unas medidas ya solicitadas por el Banco Central Europeo en una carta firmada por el entonces presidente del BCE, Jean-Claude Trichet a principios de agosto.
La carta que este miércoles presentará Berlusconi a los países europeos para conseguir su "aprobación máxima" ha sido enviada al presidente de la República, Giorgio Napolitano, quien ha calificado las medidas de "insuficientes", según informa el diario 'Corriere della Sera'.