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Bruselas y el BCE avisan de que persiste fragmentación financiera en la eurozona, sobre todo para pymes

Los ciudadanos y las empresas europeas, en particular las pymes, todavía se enfrentan a condiciones de crédito y tipos de interés muy diferentes en función de su país de referencia que no están justificadas por los fundamentos económicos, según los informes anuales sobre integración financiera publicados este lunes por la Comisión y el Banco Central Europeo (BCE).
"Si miramos a los mercados bancarios, todavía hay una gran dispersión en los costes de financiación para empresas no financieras en los países de la eurozona. Así, persiste una significativa fragmentación financiera en la eurozona", ha dicho el vicepresidente del BCE, el portugués Vítor Constâncio.
"Esto es un motivo de preocupación para la recuperación y también para la política monetaria y para la política macroprudencial", ha alertado.
Por su parte, el comisario de Servicios Financieros, Michel Barnier, ha resaltado que durante el año 2013 algunos segmentos del mercado se han estabilizado y han reiniciado la senda de la integración, en particular el de los bancos. "De forma general, las instituciones financieras europeas han vuelto en 2013 a comprar instrumentos de deuda soberana de otros Estados miembros", ha dicho.
No obstante, Barnier ha denunciado que "los europeos y las empresas continúan viendo cómo se les aplican condiciones de crédito y tipos de interés muy diferentes en función de su país de residencia, y estas diferencias no se justifican siempre por los fundamentos económicos".
A juicio del comisario francés, el hecho de que las pymes europeas tengan tantos problemas para encontrar financiación se debe a que "las preferencias nacionales de las instituciones financieras se traducen en Europa por una asignación de capital que no es óptima".
"No podemos estar satisfechos con una situación en que sólo el 33% de las pymes griegas y el 50% de las pymes españolas e italianas obtienen la totalidad de su petición de crédito, frente al 87% en Alemania", ha subrayado Barnier. Para el responsable de Servicios Financieros, la mejor recete para acabar con esta fragmentación es poner en marcha rápidamente la unión bancaria.