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El CICR advierte de una "espiral descendente" de la situación humanitaria en Afganistán

El presidente del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), Peter Maurer, ha advertido de que Afganistán ha entrado en una "espiral descendente" en cuestión humanitaria y ha alertado de la situación por la que atraviesa la población civil.
Maurer, que ha visitado durante cinco días el país asiático, ha subrayado en un comunicado que "todos los indicadores muestran que la situación humanitaria está en una espiral descendente" en un momento en el que "la atención internacional decrece". "Parece que cuanto más sufre el pueblo afgano, menos atención recibe", ha lamentado.
El responsable del CICR ha subrayado que "hay más desplazados, más heridos y más discapacitados" y ha alertado especialmente de las consecuencias que acarrean los bombardeos contra instalaciones y personal sanitarios, que han aumentado "un 50 por ciento" en el último año.
"Cada bomba contra un hospital, médico o enfermera significa que miles de personas no pueden recibir tratamiento médico inmediato. El Derecho Internacional obliga claramente a todas las partes a respetar y proteger las misiones médicas", ha agregado Maurer.
REFUGIADOS
Maurer ha puesto como ejemplo de la situación por la que atraviesa Afganistán el gran número de personas que siguen huyendo en el país, inmerso en una sensación "permanente" de guerra. No en vano, "los afganos representan el mayor grupo que llega a Europa", sólo por detrás de los sirios.
El presidente del CICR se ha reunido con las principales autoridades locales, entre ellos el presidente, Ashraf Ghani, con representantes de la oposición y con civiles que han sido detenidos o han tenido que abandonar sus hogares.
El CICR, con presencia permanente en Afganistán desde 1987, ha aumentado su presupuesto para el año actual y baraja ampliar sus actividades y iniciar, por ejemplo, "la evacuación de personas heridas", según la nota.