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Cerca de veinte detenidos por los atentados del 11 de julio en Uganda

Policías ugandeses inspeccionan el restarurante de comida etíope de Kampala (Uganda) en el que una bomba hizo explosión cuando los clientes veían el partido de España frente a Holanda. EFE/Archivotelecinco.es
Cerca de veinte personas están detenidas en relación con los atentados con explosivos del pasado 11 de julio en Kampala, a consecuencia de los cuales 76 personas murieron y unas cuarenta siguen hospitalizadas, informó hoy el jefe de la Policía ugandesa, general Kale Kayihura.
Según dijo Kayihura, en el transcurso de una reunión interreligiosa organizada en Kampala por la Plataforma Juvenil Ugandesa por la Paz, los presuntos responsables de los atentados fueron detenidos en diversas partes de Uganda por su supuesta relación con la milicia radical islámica somalí Al Shabab, ligada a Al Qaeda, que se atribuyó los atentados.
Varios de los supuestos implicados, según el jefe policial, fueron detenidos por las autoridades de países vecinos, que los han entregado al Gobierno de Kampala, donde se produjeron el pasado domingo los atentados contra un club de rugby y un restaurante, donde cientos de personas veían la final del Mundial de Fútbol 2010 en pantallas gigantes de TV.
Uno de los capturados fue entregado a las autoridades de Kampala por las de Nairobi, que tienen a otra persona detenida por este caso pero aún no la han entregado a Uganda, precisó Kayihura.
De los detenidos en Uganda, siete fueron capturados en Kampala y algunos más en las fronteras con Ruanda y Kenia.
Entre los detenidos hay ugandeses, somalíes, etíopes y paquistaníes supuestamente ligados a Al Shabab, una organización que ocupa gran parte del territorio de Somalia, y que pretende derrocar al Gobierno de Transición, apoyado por la comunidad internacional.
Al Shabab quiere controlar los países del este de África y crear en ellos un estado musulmán radical, de corte wahabí.
Por otro lado, 63 agentes de la Ofician Federal de Investigación (FBI) de EEUU se han trasladado a Uganda para ayudar a la Policía local en las pesquisas sobre los atentados, cometidos por terroristas suicidas, en los que murió al menos un estadounidense, según la página web local informativa "The New Vision".
Al Shabab asumió los atentados en la capital ugandesa y señaló que eran una represalia por la presencia de tropas ugandesas en la Misión de la Unión Africana en Somalia (AMISOM), que apoya al Gobierno Transitorio encabezado por el presidente, Sharif Sheikh Ahmed, que Al Shabab intenta derrocar.
Uganda y Burundi son los únicos países que aportan, hasta ahora, tropas a la AMISOM y el presidente ugandés, Yoveri Moseveny, ha señalado que quieren aumentar los poco más de 5.000 soldados actuales hasta más de 20.000, "de manera que podamos trabajar con el Gobierno de Somalia para eliminar a estos terroristas".