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Los enfermos de Chagas comienzan a recibir tratamiento médico en Oaxaca con la ayuda de MSF

Los enfermos de Chagas, una infección parasitaria que mata cada año a unas 15.000 personas en todo el mundo, han comenzado a recibir tratamiento médico en el estado de Oaxaca, en el sur de México, con la ayuda de Médicos Sin Fronteras, según ha informado la ONG en un comunicado.
MSF ha explicado que los habitantes de San Pedro Pochutla y Mazunte, en Oaxaca, "por fin" pueden acceder al diagnóstico y tratamiento de la enfermedad de Chagas en los centros de salud del distrito. La Secretaría de Salud de Oaxaca, en colaboración con MSF, ha empezado las actividades de diagnóstico y tratamiento para dicha enfermedad.
La ONG ha señalado que a día de hoy, con la llegada de las pruebas rápidas de diagnóstico y la primera dotación de medicamentos para tratar la enfermedad, el personal de la Secretaría de Salud de Oaxaca, en colaboración con MSF, "ya ha comenzado el tratamiento de los primeros pacientes que dieron positivo en los más de 1500 tests que se han hecho hasta el momento".
Con 18 años de edad y natural de Puerto Ángel, Ubaldo Mendoza se ha convertido en el primer paciente que recibe tratamiento médico por la enfermedad de Chagas en Oaxaca. "La doctora va a comprobar mi estado de salud cada semana para ver cómo está funcionando el tratamiento", ha explicado. "Por el momento me siento bien, no tengo nada", ha asegurado.
"Ubaldo no tiene miedo porque sabe que hay cura. Le hemos explicado que después del tratamiento, que dura 60 días, su salud mejorará y que podrá seguir estudiando", ha señalado Carina Perotti, coordinadora médica de MSF en México.
"La colaboración entre Médicos Sin Fronteras y las autoridades de salud Estatales y Federales debería permitirnos superar las barreras que aún existen para acceder al tratamiento de la enfermedad", ha explicado, por su parte, el coordinador general de MSF en México, Marc Bosch.
"Después, se podrán replicar iniciativas similares en otras zonas del país donde el Chagas también es endémico. Nuestro objetivo es que en un futuro próximo, las más de un millón cien mil personas que se estima pueden estar infectadas en México, sean diagnosticadas y tratadas de forma correcta", ha afirmado Bosch.
Resultado de la colaboración entre MSF, la Secretaría de Salud de Oaxaca y el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), el proyecto contra el Chaga busca desarrollar un modelo de atención integral e integrado dentro del sistema de salud que asegure el diagnóstico y tratamiento para las personas que viven con la enfermedad.
En la región, se estima que entre el 4 y el 12 por ciento de la población de Oaxaca podría estar afectada por esta infección parasitaria sistémica y crónica, que se transmite por chinches, transfusiones de sangre, de forma oral o de madre a hijo.
Desarrollado como una intervención integrada, el proyecto contempla el apoyo técnico de MSF al personal de las estructuras sanitarias en la zona, el suministro de las pruebas rápidas de diagnóstico a las Unidades de Salud, la donación de equipos para realizar electrocardiogramas y también del Benznidazol, el medicamento para tratar a los pacientes.
Además, MSF está prestando apoyo técnico al Programa de Control Vectorial para erradicar el chinche transmisor de la enfermedad. En esta misma línea, los equipos de la organización también llevan a cabo labores de información, educación y comunicación para la comunidad y formación para el personal de salud sobre la prevención de la transmisión de madres a hijos y sobre cómo hacer transfusiones seguras.
Entre el 30 y el 40 por ciento de los infectados por Chagas progresan a la etapa crónica de la enfermedad y en un periodo de entre 5 y 20 años después de haber adquirido la infección pueden desarrollar enfermedades cardiovasculares (cardiomiopatías) o digestivas (megavísceras).