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El Consejo Noruego para los Refugiados advierte de que la gente de Faluya muere de hambre

Las decenas de miles de personas que se encuentran atrapadas en la ciudad iraquí de Faluya, controlada por el grupo terrorista Estado Islámico, sufren graves carencias de medicinas y alimentos, hasta el punto de que se habrían registrado casos de muerte por inanición, según el Consejo Noruego para los Refugiados (NRC, por sus siglas en inglés).
Unos 50.000 civiles estarían atrapados en la ciudad, de donde tan sólo han logrado escapar unas cien familias tras el inicio de la ofensiva del Gobierno el pasado lunes. El NRC ha hablado con algunos de estos desplazados y ha advertido de las "decisiones imposibles" a las que han tenido que hacer frente.
"Si se quedan en Faluya, pueden morir de hambre, pero si intentan escapar se arriesgan a ser aniquilados", ha asegurado una de las portavoces de la ONG, Becky Bakr Abdulla, quien se ha reunido con familias en los campos de desplazados de Amiryiat al Faluya, a 30 kilómetros de Faluya.
Una mujer le contó cómo escapó junto a su familia, todos descalzos "para hacer menos ruido". "Se escondieron en grandes tubería de drenaje antes de correr hacia la frontera, levantando banderas blancas hechas de tela", ha explicado Bakr Abdulla.
NRC ha contactado también con otra mujer que cuenta la historia de una madre que prefirió suicidarse junto a sus tres hijos para evitar morir de hambre. Aunque la historia es imposible de verificar, la ONG considera que es indicativa de la "desesperada situación" en la que viven miles de personas "atrapadas".
Una madre asegura que su familia sobrevivió a base de comer dátiles secos y de beber el agua de un río, ha informado la organización en un comunicado.
HUIDA SEGURA
"Los padres me han contado que vivían con el miedo constante a morir. Escondían a sus hijos de las bombas y los cohetes todos los días. Sólo después de escapar han podido dormir", ha lamentado Bakr Abdulla. Prefieren vivir en un campo improvisado donde las condiciones son "básicas" a seguir bajo la amenaza constante.
El NRC ha reclamado la creación "inmediata" de rutas seguras que permitan a los civiles evacuar Faluya "antes de que la crisis empeore aún más". Bakr Abdulla ha alertado de que "el futuro de decenas de miles de civiles depende de esto".