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El Consejo de Seguridad de la ONU termina su reunión sin consenso sobre Corea del Norte

El embajador de México ante la ONU y presidente del Consejo de Seguridad durante abril, Claude Heller, durante una sesión de emergencia del organismo como consecuencia del lanzamiento de un cohete por parte de Corea del Norte. EFEtelecinco.es
El Consejo de Seguridad de la ONU concluyó sus deliberaciones de hoy sobre la situación de crisis creada por Corea del Norte al lanzar un cohete de largo alcance sin lograr el consenso ni decidir qué acción tomará contra Pyongyang.
El presidente de turno del Consejo, el embajador de México ante la ONU, Claude Heller, indicó que tras la reunión de hoy las consultas entre los países "seguirán y el Consejo se volverá a reunir en el momento adecuado".
Pese a que la mayoría estuvo de acuerdo en considerar el lanzamiento de un cohete de largo alcance por Corea del Norte como una amenaza a la estabilidad regional, los países no lograron una voz única a la hora de dar una respuesta a esa acción.
El Gobierno de Pyongyang lanzó en la madrugada del domingo un cohete de largo alcance, que sobrevoló Japón sin causar daños y que se habría precipitado al mar, según fuentes militares japonesas y estadounidenses.
"Estados Unidos ha expresado que ese lanzamiento es una violación de la resolución 1.718 y que esa acción requiere de una respuesta firme del Consejo de Seguridad", afirmó al término de la reunión la embajadora estadounidense ante la ONU, Susan Rice.
Esa resolución, que fue aprobada tras la prueba nuclear que Corea del Norte hizo en octubre de 2006, insta a ese país a suspender las actividades relacionadas con su programa de misiles balísticos.
Rice subrayó que "el hecho de que se haya producido el lanzamiento usando tecnología de misiles balísticos es ya una violación de la resolución porque está expresamente prohibido".
"El Consejo ya ha adoptado resoluciones pidiendo a Corea del Norte que pare sus programas nucleares y de misiles balísticos, y la resolución 1.718 es muy clara en ese sentido", afirmó el embajador de Japón, Yukio Takasu, cuyo país pidió esta reunión por considerar que la acción norcoreana constituye "una amenaza directa" a su territorio.
Japón, subrayó Takasu, cree que "del Consejo debe de salir una respuesta clara y unificada, y que la mejor forma sería una resolución", algo en lo que también coincide Estados Unidos.
Fuentes diplomáticas dijeron a Efe que la reunión se había planteado "como una primera etapa de un proceso más largo. Ha sido una manera de poner las posiciones de cada uno sobre la mesa, aunque la mayoría dijo que quería una respuesta pronto".
"Hemos pedido a los países que sean prudentes y que la respuesta sea proporcionada", dijo al término de la reunión el embajador de China ante la ONU, Zhang Yesui, quien subrayó el compromiso de su país con la paz y la estabilidad regional y con que continúen las negociaciones a seis bandas (EE.UU., Rusia, China, Japón y las dos Coreas) ahora estancadas.
Pekín, principal aliado del régimen comunista y dictatorial de Pyongyang, no es favorable a imponer o reforzar las sanciones contra su vecino asiático.
A partir de ahora las delegaciones celebrarán reuniones bilaterales y en paralelo en busca del terreno común que permita una respuesta ante el desafío de Pyongyang, antes de convocar de nuevo al Consejo para seguir abordando este asunto.
Con anterioridad a la celebración de esta sesión del Consejo, Francia, a través de su embajador ante la ONU, Jean-Maurice Ripert, se mostró en la misma línea que EE.UU. y Japón, y consideró que ese lanzamiento "es una amenaza a la estabilidad de la región".
El diplomático francés consideró que el Consejo tiene que "actuar de forma unánime y condenar la provocación a la ley internacional".
Corea del Norte ha negado que ese lanzamiento fuera de un misil de largo alcance, que podría llegar hasta la costa oeste estadounidense, en concreto hasta Alaska, y mantiene que ha sido un satélite de comunicaciones que está ya orbitando.
Según los expertos, Corea del Norte puede servirse del mismo tipo de cohete (Taepodong-2) para el lanzamiento de misiles y de satélites.
A los países les preocupa la capacidad de Corea del Norte, un régimen comunista aislado del mundo, para distribuir armamento nuclear, pues con este lanzamiento y otros previos ya ha demostrado que puede desarrollar armas nucleares.