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Corea del Norte vuelve a tentar a la suerte al ensayar un misil balístico intercontinental

China y Rusia, aliados de Pyongyang, condenan sin paliativos el lanzamiento
Corea del Norte ha anunciado esta madrugada del lanzamiento, desde el emplazamiento de Dongchang-ri, en el noroeste del país, de un cohete de largo alcance con un satélite a bordo que, según Corea del Sur, se trata en realidad de un misil balístico intercontinental sin carga explosiva. Un lanzamiento que ha vuelto a poner en alerta a la comunidad internacional y que podría preceder a la ejecución, según la inteligencia surcoreana, de una quinta prueba nuclear.
Las autoridades norcoreanas -- que han prometido nuevos ensayos de este tipo en un futuro -- han efectuado la prueba tras adelantar ayer la ventana de lanzamiento del cohete y a pesar de las advertencias formuladas por sus dos únicos aliados declarados, China y Rusia, que han lamentado profundamente la prueba de esta madrugada, que corre el riesgo de sumir aún más al régimen de Pyongyang en el ostracismo.
¿COHETE O MISIL?
Según Corea del Norte, el objeto lanzado este domingo es un cohete con una autonomía aproximada de 10.000 kilómetros cargado con un satélite, el Kwanmyongsong-4 (nombrado en honor al fallecido líder Kim Jong Il, padre del actual dirigente), que trazará una órbita polar cada 94 minutos. La orden de lanzamiento, como no podía ser de otra manera en el régimen totalitario, ha sido dada por el actual "Amado Líder" del país, Kim Jong Un.
A los pocos minutos del despegue, los órganos portavoces del Gobierno norcoreano declararon el éxito total de "un evento que marcará una época en el desarrollo científico, tecnológico, económico y defensivo del país, en el legítimo ejercicio del su derecho a utilizar el espacio con propósitos objetivos e independientes".
Corea del Sur, por contra, está absolutamente convencida de que su belicoso vecino del Norte ha probado un misil balístico intercontinental. Los expertos de la Inteligencia surcoreana argumentan que el peso del supuesto satélite que transporta el cohete -- aproximadamente 200 kilos -- es demasiado ligero para lo que se presume como un satélite orbital, que ronda los 1.500 kilos de peso.
Por ello, estos mismos expertos consideran que el peso adicional no es más que un lastre que sirve para calibrar con más precisión la trayectoria del misil, según han concluido en una reunión de emergencia a puerta cerrada donde también han informado de que el régimen de Pyongyang está ultimando los preparativos para efectuar un nuevo ensayo nuclear, el segundo este año tras el realizado el 6 de enero.
A petición de Corea del Sur, el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas mantendrá este domingo una reunión de emergencia para determinar si impone nuevas sanciones a Corea del Norte por violar de manera flagrante las resoluciones de la ONU impuestas al régimen norcoreano contra los lanzamientos de proyectiles de largo alcance.
Sin embargo, la reacción de Seúl no ha acabado ahí. A las pocas horas de la prueba norcoreana, Corea del Sur y Estados Unidos han anunciado el inicio de las negociaciones para instalar un nuevo sistema de defensa aérea denominado THAAD (Defensa Terminal para Zonas de Gran Altitud) en suelo surcoreano, proyecto que hasta hoy no gozaba del entero beneplácito del Gobierno de Seúl.
China ha reaccionado con inquietud a la apertura de las negociaciones sobre el nuevo sistema y ha llamado a la "cautela" en las conversaciones para que tengan en cuenta cómo afectará este sistema al inmensamente precario equilibrio de una región afectada por tensiones territoriales como, por ejemplo, la disputa en las aguas del Mar de la China Meridional entre China, Taiwán y Vietnam.
CONDENA UNÁNIME
No obstante, la comunidad internacional ha sido unánime a la hora de condenar este lanzamiento, incluyendo a China y Rusia. A través de su cuenta oficial de Twitter, el secretario de Estado de EEUU, John Kerry, ha afirmado que esta "provocación" de Pyongyang amenaza "no sólo a la región sino también a los Estados Unidos".
"Reafirmamos nuestro férreo compromiso a la defensa de la República de Corea y de Japón", ha afirmado el secretario de Estado. Asimismo, el jefe de la diplomacia estadounidense ha añadido que Estados Unidos "continúa trabajando" con los socios y con los países miembros del Consejo de Seguridad de la ONU para tomar medidas con el objetivo de que Corea del Norte se explique por lo sucedido.
El Kremlin, en este sentido, se ha mostrado particularmente crítico al preguntar a Corea del Norte que si su actual postura de confrontación multitudinaria "realmente sirve a sus intereses como país". La portavoz del Ministerio de Exteriores chino, Hua Chunying, ha recordado a Corea del Norte que sus derechos para el uso del espacio están actualmente limitados por las sanciones del Consejo de Seguridad", antes de hacer un llamamiento a todas las partes para que actúen con calma.
Evidentemente, la presidenta de Corea del Sur, Park Geun Hye se ha mostrado mucho más combativa. "Ha sido un imperdonable acto de provocación y espero que el Consejo de Seguridad actúe con rapidez para imponer medidas contundentes.", ha hecho saber en comentarios recogidos por la agencia oficial de noticias del país, Yonhap.