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Delcy Rodríguez insiste en que es "grave" amenazar con la Carta Democrática en base a "acusaciones falsas"

La ministra de Asuntos Exteriores venezolana, Delcy Rodríguez, ha calificado este jueves de "hecho grave" que Venezuela sea amenazada con aplicarle la Carta Democrática con "acusaciones falsas" y "engaños mediáticos".
En su intervención ante el Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA), reunido este jueves en sesión extraordinaria a petición de Caracas, la canciller venezolana ha reiterado sus críticas en torno a una "operación de índole mediático, financiero, económico y social" con el objetivo de "subvertir el orden constitucional" en el país.
"Desde algunos factores de esta organización se nos amenaza con la aplicación de la Carta Democrática, esto es algo grave y risible", ha lamentado la canciller, en declaraciones recogidas por Venezolana de Televisión (VTV). "A toda guerra mediática precede una intervención internacional, como ha ocurrido en Libia y Afganistán", ha dicho.
La semana pasada una delegación instó al secretario general de la OEA, Luis Almagro, a "iniciar las gestiones pertinentes en las que el ente hemisférico alce su voz y ejerza sus buenos oficios para enviar una misión o convocar al Consejo Permanente para debatir si el orden democrático se ha visto afectado" en Venezuela.
"El artículo 20 de la Carta Democrática autoriza a cualquier Estado miembro o al secretario general a convocar al Consejo Permanente en caso de que 'en un Estado miembro se produzca una alteración del orden constitucional que afecte gravemente su orden democrático'", recordaron.
El Consejo Permanente de la OEA "tendría la autoridad de convocar a un periodo extraordinario de sesiones de la Asamblea General, la cual podría suspender a Venezuela de la OEA con el voto afirmativo de los dos tercios de los 34 estados miembros".
Maduro considera que no hay fundamento político para invocar la Carta Democrática y ha advertido a la OEA de que una actuación en ese sentido será considerada por su Gobierno como una injerencia en los asuntos internos de Venezuela.