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Descubierta una 'mazmorra sadomasoquista' en un poblado de Devon (Inglaterra)

A veces, las historias cinematográficas se adelantan a la realidad. En otras ocasiones, los hechos superan a la propia ficción. Es lo que ha sucedido en un barrio dormitorio de la ciudad inglesa de Devon, donde la policía tuvo que entrar en tromba en una casa semiadosada que ocultaba un monstruoso dormitorio convertido en una 'mazmorra del sexo' y, probablemente, del castigo más descarnado. Una estampa que nos recuerda al capítulo de la exitosísima trilogía 'Millenium' en el que el protagonista, Mikael Blomkist, acaba atrapado en una celda similar, en una planta oculta de un edificio, en principio, tranquilo.
La Policía llegó, según publica el diario británico Telegraph, gracias a la advertencia de los vecinos, que durante mucho tiempo venían presenciando un comportamiento extraño y, sobre todo, sonidos desconocidos de dentro de una casa que cuenta con cuatro dormitorios.
Lo curioso es que, a pesar de que la Policía acudió dotada de arietes para derribar la puerta, la indumentaria del primero de los oficiales -una camisa y una corbata negra- debió de confundir a quien se encontraba dentro, que abrió la puerta sin problemas, probablemente entendiendo que se trataba de un cliente. Con lo que se topó acabó siendo algo bastante distinto.
Los oficiales que, por tanto, entraron con toda facilidad en la casa, no se esperaban lo que encontraron: una habitación remodelada y convertida en toda una mazmorra del sexo y la violencia, en la que pudieron encontrar cientos de objetos: uniformes nazis, látigos, sillas de cautiverio con correas, máscaras de gas, bates de madera, esposas, grilletes, juguetes sexuales, así como baterías de coche para cargar los juguetes. Para colmo, la mazmorra contaba con un estudio de grabación, equipamiento informático y una mesa de mezclas.
El Sargento Detective Stuart Gilroy de Devon se mostraba claro después del descubrimiento: "Creo que es suficiente decir que no nos esperábamos encontrarnos con una mazmorra masoquista en el tranquilo barrio de Lee Mill. De todos modos, uno nunca se espera encontrarse una cosa así en ninguna parte. Nos hicimos con cientos de objetos en esa casa".
Lo más curioso del caso es que en medio de la redada se entrometió una presencia para los oficiales inesperada: un cliente que, sin darse cuenta de lo que estaba ocurriendo, reclamaba el servicio probablemente reservado a través de una cita. Su presencia era probablemente la que los regentes del negocio sado-masoquista esperaban, y la que hizo que todo se desencadenara con más facilidad. Tres personas han sido arrestadas y puestas en libertad bajo fianza hasta abril, cuando se celebrará el juicio. Una vez más, la Policía demuestra que la información de la comunidad acaba siendo decisiva en muchas ocasiones. A.V.