Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Detenido en Pakistán el hermano de una joven que fue quemada viva en un 'crimen de honor'

El hermano de una joven que murió la semana pasada tras ser quemada viva por su propia madre por casarse en contra de la voluntad de la familia ha sido detenido este martes por la sospecha de que participó en el crimen.
La Policía ha detallado que Anis, hermano de Zinat Rafiq, ha sido detenido en la casa de un familiar en la localidad de Lahore. Anis, que llegó al país desde Dubai poco antes del asesinato, estaba desaparecido desde entonces.
La madre de Rafiq, Pervin, ha admitido ante la Policía que ató a su hija a la cama y la roció con queroseno antes de prenderle fuego, agregando que lo hizo con la ayuda de su hijo, según ha informado el diario paquistaní 'Dawn'.
Las autoridades han indicado que la víctima se había casado con un hombre al que quería sin contar con la aprobación de la familia, que la coaccionó para que volviera a la vivienda para dar su consentimiento, tras lo que la asesinaron.
CRÍMENES DE HONOR
A principios de mes, una joven de 19 años de edad fue torturada y quemada viva en la localidad paquistaní de Murree después de rechazar una propuesta de matrimonio. La joven sufrió quemaduras de gravedad, pero sobrevivió.
En mayo, la Policía arrestó a 15 miembros de un consejo tribal acusados de ordenar que se quemara viva a una joven por ayudar a una pareja a fugarse, en un llamado "crimen de honor".
La joven de 16 años fue quemada viva días antes en el pueblo de Donga Gali, a unos 50 kilómetros al noreste de la capital, Islamabad, por orden del consejo, según el jefe de Policía del distrito, Said Wazir.
Las jirgas, o consejos tribales, suelen ser convocadas en las regiones del noroeste de Pakistán como una forma de resolución de conflictos locales, pero sus mandatos no tienen base legal bajo la ley paquistaní.
Más de 500 hombres y mujeres fueron asesinados en crímenes de honor en Pakistán durante el último año, según la Comisión de Derechos Humanos del país. Muchos de esos actos son perpetrados por familiares que dicen que las víctimas han avergonzado a la familia.
Entre los pocos casos que se llevan a la justicia, muchas veces se absuelve a los atacantes por un vacío legal dentro de la ley islámica, que muchos afirman alienta que se cometan esos delitos.