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Detenidos cinco policías implicados en una red de tráfico de nicaragüenses hacia Costa Rica

Localizan a 67 inmigrantes ilegales que serán deportados a Nicaragua
Al menos quince personas, entre ellas cinco policías, han sido detenidas en Costa Rica por formar parte de una red que introducía ilegalmente en el país a nicaragüenses. Durante la operación, las autoridades han encontrado a 67 inmigrantes nicaragüenses ilegales que serán deportados a su país.
Las detenciones se llevaron a cabo durante 17 registros por parte del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) y el Ministerio Público, en diversos puntos de las provincias de Guanacaste y San José, según informan los medios locales.
La organización llevaba un año funcionando y estaba integrada por 19 personas, si bien quienes la lideraban tres nicaragüenses y tres costarricenses. Los cinco policías trabajaban en las delegaciones de Liberia y Bagaces, en la provincia de Guanacaste (oeste).
Según han explicado en rueda de prensa el fiscal general de la República, Jorge Chavarría, y el subdirector del OIJ, Gerald Campos, la organización obtenía ingresos de entre 5 y 6 millones de colones (entre 6.680 y 8.016 euros) cada fin de semana, cuando trasladaban a los inmigrantes desde el paso nicaragüense de Peñas Blancas, en la frontera entre los dos países, hasta el centro de San José.
Durante la operación, las autoridades localizaron el viernes a 67 ilegales, quienes, tras ser interrogados, serán deportados a Nicaragua. Los inmigrantes habrían pagado unos 200 dólares (unos 144,5 euros) para entrar de forma ilegal en Costa Rica.
En lo que respecta a los detenidos, se les ha abierto un proceso por el delito de tráfico ilícito de migrantes, por el que podrían ser condenados a hasta 8 años de cárcel, mientras que en el caso de los policías sus penas podrían ser de hasta 10 años.
El subdirector de la OIJ ha explicado que la investigación de esta organización se inició hace seis meses, pero desde hace 10 años diversas oficinas del OIJ han recibido informes del tráfico ilegal de nicaragüenses. Según Campos, la red desarticulada tiene una rama en Nicaragua, conocida como 'los Talibanes', y otra en Costa Rica, denominada 'los Catanos'.
PROCEDIMIENTO
Campos y Chavarría han explicado que el grupo está ligado a una empresa de transporte legal que se encargaba de trasladar a los interesados en entrar ilegalmente en Costa Rica hasta Peñas Blancas, donde bordeaban a pie el puesto migratorio para entrar por un paso ilegal a una casa en suelo 'tico', informa 'La Nación'.
De allí, en automóviles a los que se les reforzaban la suspensión y se les dotaban de ventanillas polarizadas, eran trasladados hasta San José. El cometido de los policías era informar de posibles retenes en la carretera Interamericana norte. Si se daba esta circunstancia, los inmigrantes eran abandonados en el camino o en alguna casa, donde debían esperar a que les recogiera un autobús del servicio regular, cuyo chofer sabía del tráfico.
Según ha explicado Campos, en algunos casos se introducía a hasta a once personas en los coches, algunos en el maletero. "Es inhumano ese viaje", ha denunciado. Una vez en San José, los inmigrantes permanecían en un hotel cercano a la parada de autobuses de la Coca-Cola, hasta que encontraban un lugar para vivir.