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Dinamarca, el país más feliz del mundo

Burundi cierra la tabla como el país con menor índice de felicidad, por detrás de Siria, Togo y Afganistán
Dinamarca se ha convertido en 2016 en el país más feliz del mundo, superando así a Suiza en la clasificación internacional que realiza cada año el Informe Mundial de Felicidad, elaborado por la Red de Soluciones de Desarrollo Sostenible (SDSN) y la Universidad de Columbia y presentado este miércoles en Roma.
Este informe, que analiza la situación en 156 países estudiando diversos indicadores para estimar sus niveles de felicidad, emplaza a los países a seguir actuando para disminuir la desigualdad y proteger el Medio Ambiente.
Tras Dinamarca, que logra una puntuación de 7,526 puntos sobre diez, los países más felices son Suiza, Islandia, Noruega, Finlandia, Canadá, Países Bajos, Nueva Zelanda, Australia y Suecia. Las diez naciones con mayor felicidad del mundo son las mismas que el año anterior y lo único que ha variado han sido sus posiciones.
ESPAÑA EN EL PUESTO NÚMERO 37
España se sitúa por encima del aprobado, con 6,361 puntos, en la posición número 37 de la clasificación, por detrás de Francia (6,478 puntos), que está en el puesto número 32 y por delante de Italia, que se sitúa en el número 50 (5,977 puntos).
El último país de la clasificación es Burundi, que obtiene una puntuación de 2,905 puntos tras haber sufrido en los últimos meses una grave crisis política que ha derivado en enfrentamientos violentos por la decisión de su presidente, Pierre Nkurunziza, de presentarse a un tercer mandato a pesar de que la Constitución lo prohibía expresamente.
Tras Burundi se sitúan Siria, que cumple cinco años de guerra, Togo, Afganistán, Benín, Ruanda, Guinea, Liberia, Tanzania y Madagascar. El Informe Mundial de Felicidad, que cumple su cuarta edición, ha sido presentado en el Banco de Italia con ocasión de una serie de conferencias sobre felicidad y percepción subjetiva del bienestar, según informa la Red de Soluciones de Desarrollo Sostenible en un comunicado.
"Medir la felicidad autoevaluada y lograr el bienestar deberían formar parte de la agenda de cada nación cuando comienza a perseguir los Objetivos de Desarrollo Sostenible", ha explicado Jeffrey Sachas, director del Instituto Earth de la Universidad de Columbia, responsable del estudio en colaboración con la Red de Soluciones de Desarrollo Sostenible.
"En lugar de realizar una aproximación limitada centrada únicamente en el crecimiento económico, deberíamos promover sociedades que sean prósperas, justa y medioambientalmente sostenibles", ha subrayado.
En la edición de este año, el estudio da especial importancia por primera vez a la medición y las consecuencias de la desigualdad en la distribución del bienestar en países y regiones.
El profesor de la Universidad de British Columbia y del Instituto Canadiense para la Investigación Avanzada John F. Helliwel, uno de los editores del estudio, ha explicado que la "consistencia" que muestran los países en la cima de la clasificación "refleja principalmente que las evaluaciones se basan en circunstancias vitales que evolucionan lentamente y que están todas ellas en altos niveles en los países más destacados".
CAMBIOS MODERADOS EN LA CLASIFICACIÓN
"Los cambios de cada año son moderados por la media de los datos de los tres años de encuestas realizada para proporcionar unas muestras mayores. Sin embargo, cuando ha habido cambios de larga duración, esos cambios han llevado a cambios en las evaluaciones sobre el nivel de vida y en las clasificaciones", ha señalado.
El Informe Mundial de Felicidad analiza las tendencias en los datos registrados sobre cómo la población evalúa su nivel de vida en una escala de cero a diez. Las clasificaciones, basadas en encuestas realizadas en 156 en el periodo 2013-2015 revelan una media de 5,1 puntos sobre diez.
El estudio consta de varias variables clave para definir el nivel de felicidad: el Producto Interior Bruto real, la esperanza de una vida saludable, tener a una persona en la que confiar, la libertad que se percibe para tomar decisiones, la percepción de la corrupción y la generosidad.