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Economia y soberanía dirigen el cambio de retórica de la campaña del referéndum

El descenso de protagonismo de la inmigración evidencia un pacto de no agresión entre frentes
La cuenta atrás para el referéndum sobre la permanencia de Reino Unido en la Unión Europea ha retomado hoy la actividad con las encuestas manteniendo la línea de igualdad dominante durante la campaña, aunque en un ambiente de menor hostilidad que el que reinaba hasta el pasado jueves, cuando el brutal asesinato de la diputada laborista Jo Cox motivó un parón que, de momento, parece haber llevado a ambos bandos a contener el tono.
'Stronger In' (Más Fuertes Dentro) y 'Vote Leave' (Vota Salir) han aprovechado el reinicio de la carrera electoral para reivindicar sus argumentos de cabecera, si bien la inmigración, uno de los grandes polos de atracción de los partidarios del 'Brexit', permanece por ahora en segundo plano en un debate que se dirime entre las consecuencias económicas de la salida y las posibilidades derivadas de la recuperación integral de la soberanía británica.
Tras semanas de animadversión extrema, la clase política ha evidenciado un pacto de no agresión por el que tratarán de conducir las últimas jornadas en un ambiente más civilizado. Como prueba, el Parlamento interrumpirá mañana el parón de la campaña para homenajear a Cox, una de las grandes promesas procedentes de las generales de 2015.
Además, a cuatro días de la votación, el primer ministro, David Cameron, advirtió de que el veredicto no tendrá "marcha atrás", por lo que si los electores cometen el "gran error" de elegir romper con Bruselas, Reino Unido pondrá fin a una sociedad iniciada hace 43 años para adentrarse en territorio desconocido tanto para la burocracia británica, como para la maquinaria comunitaria.
"PUNTO DE INFLEXIÓN"
En un artículo firmado en el 'Sunday Telegraph', una de las cabeceras más escépticas con la UE, Cameron consideró el plebiscito un "punto de inflexión" que permitirá determinar "qué clase de país se quiere ser". "¿Vamos a elegir la visión de Nigel Farage, que lleva a Reino Unido a retroceder, que divide en vez de unir y cuestiona los motivos de quien sea que tiene una visión diferente?", inquirió, para abogar por "elegir un país tolerante, que no culpa de sus problemas a otros grupos de gente".
Su alusión a la política anti-extranjeros del campo a favor de abandonar Bruselas evoca el posicionamiento de Jo Cox, además de europeísta convencida, una de las voces más relevantes que había en el Parlamento británico a favor de la inmigración y sus positivos efectos para la prosperidad nacional.
De hecho, el primer ministro aprovechó para rendir tributo a la diputada asesinada el jueves, al definirla como alguien que "representaba lo mejor de Reino Unido: un país que es decente y compasivo" y cuyos valores coincidían con el ejercicio de "democracia máxima" que constituye la consulta del 23 de junio.
PROTAGONISMO EN TODOS LOS FRENTES
Su firma en el dominical no fue la única de las primeras espadas de la contienda que aparecieron en los medios, ya que los dos frentes se aseguraron de contar con un espacio destacado en este último domingo antes de la cita con las urnas. Cameron, además, lo hizo por duplicado, puesto que desde las páginas del 'Sunday Express', la publicación más crítica con la UE y especialmente con el libre movimiento de personas, dijo "entender las preocupaciones en inmigración", si bien subrayó que abandonar Bruselas es la "manera equivocada" de gestionarla.
Su gran rival y uno de los tipificados para sucederlo al frente de los conservadores, Boris Johnson, consideró por su parte que esta materia lidera las inquietudes de la ciudadanía porque "la pérdida de autonomía" de Londres ha llevado a la clase política a mostrarse incapaz de mantener sus promesas, por lo que urgió a votar 'abandonar' para recuperar el control.
No obstante, ante el cambio operado en Reino Unido desde el asesinato de Jo Cox, un crimen vinculado a políticas de ultra-derecha y supremacía blanca, el ex alcalde de Londres quiso presentarse como "pro-inmigración" y avanzó su apoyo a una amnistía para los extranjeros en situación irregular. Johnson propuso que aquellos que hayan estado en el país durante más de 12 años puedan comenzar a "tomar parte realmente en la sociedad". "Es lo correcto humanamente, en lo económicamente racional", aseveró.
CAMBIO DE RETÓRICA
Las sucesivas intervenciones en este reinicio de campaña evidencian el cambio de retórica en la recta final de un referéndum que decidirá no sólo el futuro de Reino Unido, sino la dirección de un proyecto comunitario que, según sus dirigentes, quedaría en peligro en caso de 'Brexit'. Además del efecto dominó advertido por algunos líderes de la UE, existe el temor a que la salida británica genere un aumento del populismo en Europa.
Sin embargo, al norte del Canal de la Mancha, la apuesta por mantener el vínculo nunca ha llegado a dominar en los sondeos, pese a disfrutar del respaldo de la práctica totalidad de la clase dirigente británica, del músculo privado y de los colectivos sociales: desde el Gobierno, al grueso de las fuerzas políticas, la mayoría de los empresarios, el Banco de Inglaterra, los sindicatos, ONGs, la comunidad científica y artística; así como organismos supranacionales como la OTAN, el Fondo Monetario Internacional, o la OCDE.
Con todo, el líder del UKIP y una de las caras visibles, y más polémicas, de los defensores de la ruptura, Nigel Farage, reconoció hoy que el asesinato de Jo Cox, había afectado a la campaña, puesto que el "empuje" que el 'Brexit' había recabado en los últimos días se ha ralentizado: "Teníamos un empuje especial hasta esta terrible tragedia. Cuando te enfrentas al poder establecido, necesites tener ese empuje".
INFLUENCIA DEL ASESINATO DE JO COX
Está por ver si el funesto crimen del pasado jueves acaba afectando a los indecisos, todavía entre un 10 y un 12 por ciento, aunque resulta virtualmente imposible verificar que un asesinato considerado ideológico, el primero de un político en Reino Unido desde 1990, se deja notar en las urnas.
Por el momento, son pocas las encuestas realizadas tras la muerte de Cox, pero la más destacada, conducida entre el jueves, día del aciago ataque, y el pasado viernes, evidencia un cierto repunte a las opciones de la permanencia. La influencia del trágico desenlace, en cualquier caso, se manifestaría, a priori, entre aquellos que no han resuelto por qué opción se decantarán este jueves.
Así, acuerdo con un sondeo de Opinium para 'The Observer', ocho de cada diez de los que ya han manifestado su apuesta están seguros de que no cambiarán de opinión. Los que todavía no la tienen clara, en cualquier caso, apuntan más hacia la permanencia, un 36 por ciento, frente a un 28 que mantiene que está sopesando votar por la salida.