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Egipto, Etiopía y Sudán se reunirán el 26 de agosto para hablar de la presa del Gran Renacimiento

Las conversaciones tripartitas entre Egipto, Etiopía y Sudán para intentar solucionar los problemas diplomáticos derivados de la decisión de Addis Abeba de desviar un tramo del Nilo Azul, afluente del Nilo, para construir la presa del Gran Renacimiento, se reiniciarán el 26 de agosto, según ha informado el diario egipcio 'Al Ahram'.
En junio, el ministro de Exteriores de Etiopía, Tedros Adhanom, invitó al nuevo presidente egipcio, Abdelfatá al Sisi, a visitar el país, en medio de la disputa bilateral por los trabajos de construcción de la presa.
Las tensiones entre ambos países se incrementaron a principios de 2013 en torno al plan, si bien aumentaron considerablemente en junio después de que el entonces presidente egipcio, Mohamed Mursi, resaltara que "todas las opciones están sobre la mesa" para hacer frente a la situación, incluyendo la vía militar.
Durante su discurso, Mursi reiteró en múltiples ocasiones que El Cairo "no tolerará" ninguna amenaza contra su cuota tradicional de agua del río e indicó que "Egipto defenderá cada gota de agua del Nilo con sangre si es necesario". Sin embargo, su derrocamiento y el reciente nombramiento de Al Sisi como presidente podrían abrir una nueva página en la disputa.
Etiopía defiende su derecho a construir la presa del Gran Renacimiento, un proyecto de 4.700 millones de dólares (3.500 millones de euros) en el que Egipto ve una amenaza para el suministro de agua a sus 84 millones de ciudadanos.
Por su parte, el Gobierno de Sudán, el tercer país afectado, afirmó la semana pasada que los trabajos de construcción "no afectarán" al país y reiteró su compromiso para continuar la cooperación con Addis Abeba y El Cairo con el objetivo de garantizar el máximo beneficio de los tres países de la explotación de los recursos del Nilo.