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España, Italia y Portugal piden racionalizar las estructuras de defensa europeas

Defienden una financiación común para la tecnología de uso civil y militar
Los ministros de Defensa de España, Italia y Portugal han remitido una propuesta conjunta a la Alta Representante de Política Exterior y de Seguridad Común de la UE, Catherine Ashton, con ideas para reforzar la defensa europea y su base industrial, entre las que destaca racionalizar las estructuras de gestión de crisis europeas, promover nuevos mecanismos para financiar los grupos de combate tácticos de la UE y facilitar a las pymes fondos europeos para tecnologías de uso dual, civil y militar.
Los tres países defienden desarrollar una capacidad de defensa europea "creíble", algo que requiere pasar "de una noción de defensa europea a un concepto de seguridad europeo, políticamente más manejable" dado que la defensa es una prerrogativa de soberanía nacional, según el documento al que ha tenido acceso Europa Press , que contribuirá al debate de los ministros de Defensa informal de la UE los días 5 y 6 de septiembre en Vilna, preparatorio de la cumbre de diciembre dedicada a la defensa europea.
"La integración europea debe emerger de forma natural", defienden en el texto, en el que dejan claro que "sólo garantizando la soberanía de cada socios, teniendo en cuenta sus riesgos y amenazas propios" se podrá avanzar en la Política de Seguridad y Defensa Común (CSDP).
Los tres han confiado en que los líderes europeos reconozcan en la cumbre de diciembre la necesidad de contar con "una Estrategia Europea Global" y desarrollar estrategias temáticas y regionales completas para "perfilar" las decisiones en seguridad y defensa.
También piden revisar el concepto de los grupos de combate tácticos de la UE, que nunca han sido utilizados, para crear una capacidad de intervención rápida "más flexible y eficaz" aunque piden no emplearlos "como sustitutos de la capacidad de reserva de las operaciones actuales o como posibilidad para reforzarlas" para no desincentivar las rotaciones en las misiones en curso.
Defienden mantener un grupo en la reserva como "fuerza de reacción rápida para abordar una crisis inmediata e impredecible, a la vez que promueve la transformación militar y la integración entre todos los Estados miembros" de acuerdo con el concepto actual y reforzar el concepto de nación marco y el empleo modular de sus componentes para reforzar su eficacia.
También apuestan por "mejorar la planificación avanzada" de los grupos a la luz de "los escenarios más probables" que requieran de su utilización, especialmente cuando un grupo de países compartan "preocupaciones sobre una crisis en desarrollo en un área específica" y "opciones" para mejorar su preparación y permitir la inclusión de otros módulos y países.
Igualmente, defienden "identificar nuevos mecanismos de financiación" de los grupos de combate tácticos --más allá del actual mecanismo Athena-- para garantizar "un reparto más equitativo" del coste entre países, dado que cada nación financia ahora su propia contribución y potenciar que se compartan capacidades militares específicas garantizando de forma mutua su disponibilidad.
Para mejorar la eficacia de la CSDP, consideran que los líderes europeos "podrían iniciar los estudios para la aplicación práctica del artículo 44 del Tratado de Lisboa" para abrir la posibilidad de encomendar "una misión particular a un grupo de Estados miembros" si se considera "el mejor enfoque para resolver una crisis particular".
Además, esperan que encarguen en la cumbre a Ashton "una reorganización viable" de las estructuras de gestión de crisis con el objetivo de racionalizarlas y reforzar la integración de los componentes civil y militar y superar "deficiencias significativas" como "la discontinuidad en la estructura de mando y control entre el nivel político-estratégico y el nivel militar-estratégico".
AJUSTAR PLANIFICACIÓN CAPACIDADES CON LA OTAN
Los tres países apuestan por "estimular" la cooperación en capacidades para sortear la reducción de los presupuestos en defensa por la crisis y "armonizar y sincronizar" el Plan Europeo de Desarrollo de Capacidades con el Proceso de Planificación de la OTAN.
También piden ajustar el plan europeo para "guiar los procesos de desarrollo de capacidades nacionales" y "garantizar la contribución de cada Estado miembro de fuerzas y capacidades es consistente con su potencial" para repartir mejor la carga, así como "reforzar" el diálogo político y estratégico "regular" de la UE y la OTAN y "más cooperación práctica" ente ambos. "El desarrollo de capacidades tanto en la UE como la OTAN deben ser mutuamente reforzantes", han defendido.
España, Italia y Portugal defienden dar "un impulso" a los proyectos multinacionales de capacidades con el apoyo de la Agencia Europea de Defensa tras poner en valor los programas de transporte estratégico o el de abastecimiento en vuelo desarrollados a través de la adquisición conjunta o contribuciones en especie y también defienden que el modelo creado por el Mando Europeo de Transporte Aéreo "también podría replicarse en otras áreas de capacidades estratégicamente importantes" para promover ahorros y optimizar los recursos.
Los tres países ven "más" potencial de cooperación entre países en capacidades como los aviones no tripulados o drones, de inteligencia, vigilancia y reconocimiento, apoyo médico en operaciones, de reabastecimiento en vuelo, ciberdefensa, alerta marítima e iniciativas espaciales como la Vigilancia y Rastreo espacial por ser las áreas de "importancia primaria desde una perspectiva nacional" sin olvidar otras áreas como la seguridad energética, reducir la huella ambiental, el apoyo logístico en operaciones y las actividades de capacidades duales.
En todo caso, ven necesario "un gran progreso" para armonizar los requisitos militares de equipos como condición previa para mejorar la interoperabilidad, la estandarización y su certificación.
A la hora de poner en marcha propuestas para reforzar el mercado interno de defensa europeo piden cautela porque "la competencia para determinar los intereses esenciales de defensa esenciales", dejan claro que no ven necesario nuevas normas y defienden que "algunas modalidades de cooperación, como los acuerdos entre Gobiernos para el suministro de equipos militares deben respetarse".
A fin de reforzar la base industrial del sector en Europa, los tres países defienden "explotar" el acceso a la financiación de la UE, especialmente para pymes, para promover la investigación en tecnologías duales destinadas a la seguridad y sincronizar las actividades en varios países a través de una base de datos con las ofertas y demandas en tecnologías clave, que permitiría compartir tecnologías y atraer inversión.
"El objetivo también debe ser desarrollar nuevos equipos europeos, con valor e implicaciones para el sector de uso dual, basado en requisitos europeos y cofinanciados por la UE", defienden, recordando la relevancia de proyectos como el del consorcio SESAR para poner el marcha el Cielo Único Europeo o el de radionavegación por satélite Galileo para allanar la convergencia de intereses militares nacionales y de la industria.
También defienden que los líderes den directrices para promover una Estrategia Europa de Seguridad Marítima, un enfoque europeo para la educación y entrenamiento en seguridad y defensa, entre otros, con un currículo común y lancen una campaña de diplomacia pública para poner en valor la importancia de CSDP.