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Ex banqueros de la City, los nuevos espías británicos

El activo que los banqueros pueden ofrecer al MI6, servicio de inteligencia exterior británico, es en muchos casos el conocimiento de idiomas y también del mundo. A su vez, el MI6 puede explotar la imagen "glamurosa" de su agente más famoso, el cinematográfico James Bond, aunque no haya un "Aston Martin" esperando en el garaje al futuro agente, ni una miss Moneypenny con la que coquetear antes o después de cada misión secreta.
Según John, su agencia atrae no sólo a banqueros redundantes sino también a médicos, abogados y empleados de organizaciones no gubernamentales, atraídos por las posibilidades de aventura.
El jefe de reclutamiento ha explicado a los medios que la agencia está dispuesta a admitir en su seno incluso a tipos que en el pasado se distinguieron por su radicalismo político con tal de que demuestren que han cambiado.
Durante la llamada Guerra Fría, el MI6 estuvo infiltrado por agentes al servicio de la URSS, como Kim Philby y otros graduados de la Universidad de Cambridge: Guy Burgess, Anthony Blunt y Donald McLean.
El MI6 no limita ya su búsqueda de personal como en el pasado a las universidades de elite como Oxford o Cambridge, pero sí quiere reclutar a universitarios brillantes que conocen el mundo y entienden otras culturas.
Dada la amenaza islámica y la importancia creciente de China, la agencia de espionaje busca a personas que hablen mandarín, árabe, farsi, urdu, pashto y otras lenguas asiáticas, así como el ruso y el coreano. También proyecta reclutar a individuos que dominen las últimas tecnologías, incluidos los programas de Internet.
 
EBP