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Familias peruanas reciben los restos de 80 víctimas del conflicto interno en Perú

Un grupo de familias peruanas ha recibido este lunes los restos de 80 víctimas del conflicto interno que asoló Perú entre 1980 y 2000, que desaparecieron a causa de los intensos enfrentamientos entre el Ejército y la guerrilla Sendero Luminoso y cuyos cadáveres fueron exhumados de varias fosas comunes descubiertas entre 2011 y 2013.
El acto ha tenido lugar en la región de Ayacucho, una de las más afectadas por el conflicto. Los restos están relacionados con 28 investigaciones de las Fiscalías Penales Supraprovinciales de Ayacucho y Huancavelica sobre graves violaciones de los Derechos Humanos, según informa el diario peruano 'Perú 21'.
Del total de cadáveres recuperados, al menos 51 habrían sido asesinados por la guerrilla mientras que otras 29 fueron víctimas de las Fuerzas Armadas peruanas entre 1983 y 1992. La mayoría de los cuerpos corresponden a varones y mujeres en edad adulta de zonas rurales en los lugares más remotos de los Andes peruanos.
HALLAZGOS DE NUEVAS FOSAS
El pasado mes de junio, las fuerzas del orden de Perú hallaron --gracias a la colaboración ciudadana-- una fosa común con restos de unas 800 víctimas del grupo guerrillero Sendero Luminoso ubicada a unos 130 kilómetros al este del distrito de San Martín de Pangoa, en la provincia de Satipo (Junín).
Se trata de la fosa común más grande hallada en el país, tal y como detalló en aquel momento al diario peruano 'El Comercio' Carlos Angulo Mera, miembro de la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM) y de la Comisión de Justicia y Derechos Humanos del Congreso de la República.
El funcionario explicó que la mayoría de las víctimas eran nativos machiguengas y asháninkas, que vivían en pueblos que fueron exterminados entre los años 1984 y 1990. "Los mataban porque no querían seguir a los terroristas o porque estaban enfermos", denunció.